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Tratamiento

Tiempo de lectura: 2 min

El tratamiento de la carcinomatosis se basa en un enfoque multidisciplinar entre diferentes especialidades, como la Radiología, la Oncología, la Cirugía y la Anatomía Patológica. La combinación entre quimioterapia sistémica, quimioterapia intraperitoneal y cirugía ha mejorado el pronóstico de la carcinomatosis en las últimas décadas.

Los pacientes que presentan una extensión reducida de la carcinomatosis pueden ser tratados con cirugía citorreductora, para conseguir la extirpación completa de la enfermedad.

Existen algunas contraindicaciones para la cirugía citorreductora:  

  • Carcinomatosis muy extendida
  • Afectación masiva del intestino delgado, afectación de estructuras que no se pueden extirpar (por ejemplo, algunas estructuras vasculares), afectación de órganos que no se pueden extirpar.
  • Presencia de metástasis pulmonares múltiples, metástasis óseas, afectación retroperitoneal.  
  • Aparición de carcinomatosis precoz tras la cirugía del tumor primario.  

En los pacientes candidatos a una cirugía citorreductora se realiza una intervención que se basa en extirpar las vísceras afectadas por el tumor.

El tratamiento quirúrgico muchas veces se complementa con el tratamiento quimioterápico hipertérmico intraoperatorio (HIPEC), habitualmente se hace durante la propia intervención.  

Consiste en aplicar el fármaco de quimioterapia directamente sobre el peritoneo a una temperatura mayor que la corporal. Esta temperatura elevada facilita la penetración del medicamento en el peritoneo y la eliminación de las células tumorales.  

El fármaco quimioterápico que se usa depende del tumor. Los más usados son la mitmicina-C, el oxaliplatino, el irinotecan y el cisplatino. Se administra a 41-43ºC y la duración varía entre 30 minutos y 2 horas.

El tratamiento quimioterápico sistémico es el tratamiento más habitual para pacientes con carcinomatosis que no pueden ser operados. En algunos casos se administra de manera previa a un tratamiento quirúrgico para lograr una reducción del volumen de enfermedad. También se puede administrar después de la intervención para lograr un mayor control del tumor.

El tratamiento de la carcinomatosis constituye a día de hoy un amplio campo de investigación a nivel mundial. Mejorar la calidad de vida de los pacientes es uno de los objetivos fundamentales, así como el tratamiento de la carcinomatosis no operable.  

La quimioterapia intraperitoneal presurizada en aerosol (PIPAC) es un método de reciente aparición en la práctica clínica, destinado al tratamiento de la carcinomatosis no operable. Se basa en la administración de quimioterapia en forma de aerosol en la cavidad peritoneal y se aplica mediante laparoscopia.  

La principal ventaja es que produce menor toxicidad que la quimioterapia sistémica y penetra mejor en los tejidos tumorales. Esto permite reducir los síntomas provocados por la enfermedad peritoneal. Se ha visto que puede reducir el volumen del tumor y esto podría permitir su uso como tratamiento posterior a la cirugía.

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