Cita de Asunción Moreno, Group leader
Las infecciones de los pacientes trasplantados pueden ser graves y poner en peligro la viabilidad del órgano e, incluso, la vida del paciente. Es preciso tener un equipo multidisciplinario para prevenirlas y controlarlas

Investigación actual

Problema

El paciente trasplantado necesita tratamiento inmunosupresor para no rechazar el injerto. Pero, al mismo tiempo, esto le provoca una inmunodepresión (bajada de defensas), lo que lo hace más propenso a contraer infecciones. Por este motivo es muy importante conocer cuáles son las infecciones más frecuentes y prevenirlas con medidas de profilaxis antimicrobiana y otros.

Las infecciones son diferentes en el tiempo, por eso es necesario que los especialistas sepan pedir los exámenes pertinentes y aplicar el tratamiento más adecuado para reducir la morbilidad y la mortalidad de los pacientes.

Aproximación

El grupo está formado por especialistas en Enfermedades infecciosas, Microbiología, Inmunología, especialistas en distintos órganos (Nefrología, Gastroenterología, Cardiología, Endocrinología, Cirugía...) y especialistas en Coordinación de trasplantes. Casi la mitad de los pacientes trasplantados, durante la fase posterior a la intervención, desarrollará una infección. El objetivo del grupo es reducirlas y minimizar su gravedad, por ello desarrolla y aplica protocolos de profilaxis, de diagnóstico y de tratamiento antimicrobiano.

Impacto

Estas medidas preventivas, diagnósticas y terapéuticas tienen un impacto positivo en la población trasplantada de órgano sólido y en enfermos inmunodeprimidos. Se aplican y se desarrollan protocolos de profilaxis antimicrobiana y otras medidas de prevención (vacunaciones, colonización de bacterias multirresistentes, etc.). Se aplican protocolos para el estudio y la detección precoz de distintas infecciones, así como pautas de tratamiento antimicrobiano muy efectivas en infecciones nosocomiales y oportunistas (infecciones que tienen lugar en el hospital). También se aplican medidas de aislamiento cuando el microorganismo detectado lo requiere.

Muchos resultados de estos estudios que ha publicado el grupo en revistas biomédicas se han incorporado a las guías de práctica clínica nacionales e internacionales.