Cita de Antonio Alcaraz, Group leader
El conocimiento de las bases moleculares de las enfermedades uro-oncológicas nos permitirá mejorar el diagnóstico y pronóstico de los pacientes, personalizar su tratamiento y nos facilitará el desarrollo de nuevos tratamientos dirigidos a dianas molecular

Investigación actual

Problema

Los cánceres de próstata, vejiga y riñón son los tres tumores urológicos más frecuentes en la sociedad. Y, actualmente, las técnicas para diagnosticarlos son invasivas o poco sensibles y/o específicas.

Además, los actuales factores pronósticos no diferencian entre pacientes que presentarán una recaída tumoral de los que se van a curar con cirugía y no necesitarán tratamientos adyuvantes. Por lo tanto, si el grupo pudiera identificar biomarcadores no invasivos con una alta precisión diagnóstica que, además, pudieran predecir el curso de la enfermedad y la respuesta al tratamiento, supondría un gran avance para la práctica clínica.

Aproximación

Los avances tecnológicos en biología molecular de las dos últimas décadas, así como el desarrollo de herramientas bioinformáticas, han permitido al grupo avanzar en el conocimiento de los cambios genéticos que presentan los distintos tumores urológicos. El grupo utiliza estas aproximaciones nuevas para identificar cambios en el material genético de los tumores de vejiga, próstata y riñón y desarrollar, así, los biomarcadores diagnósticos, pronósticos o de respuesta al tratamiento que se necesitan para mejorar la actual práctica clínica urológica.

Impacto

El grupo ha identificado varios biomarcadores en orina para hacer el seguimiento a los pacientes con cáncer de vejiga, lo que permitiría evitarles (o espaciar el intervalo) una técnica diagnóstica invasiva como la cistoscopia. Sobre esta enfermedad también ha identificado marcadores de diseminación tumoral que se pueden detectar en la sangre, con una muestra no invasiva, y que son de gran utilidad para monitorizar recaídas tumorales tempranas.

En cáncer de próstata este grupo ha identificado biomarcadores diagnósticos en la orina que podrían evitar al paciente una biopsia prostática. Y finalmente, en carcinoma renal, está trabajando en la identificación de biomarcadores para pronosticar la evolución de la enfermedad tras extirpar el tumor.