Cita de Jordi Bruix, Group leader
Si sabemos la pregunta por responder, podemos llevar a cabo los estudios para responderla

Investigación actual

Problema

El cáncer de hígado afecta, habitualmente, a pacientes con enfermedad crónica del hígado. Y en esta población de riesgo el desarrollo de un cáncer de hígado se convierte en la principal causa de muerte. El grupo investiga los aspectos epidemiológicos, moleculares, diagnósticos y de tratamiento de este tumor.

En nuestro entorno la incidencia del cáncer de hígado es de unos 10 nuevos casos por cada 100.000 habitantes/año, mientras que a nivel mundial este tipo de tumor es la segunda causa de muerte por cáncer. En función de la temática (factores de riesgo, diagnóstico, tratamiento) es necesario involucrar a los distintos especialistas que forman parte del grupo (hepatólogos, cirujanos, radiólogos, patólogos, oncólogos, enfermería ...) y emplear las tecnologías que les son propias.

Aproximación

El grupo desarrolla herramientas para predecir qué enfermos tendrán cáncer y para mejorar los planes de detección precoz. También investiga el mecanismo de acción de nuevos tratamientos y la eficacia a la hora de reducir el riesgo de recaída después del tratamiento curativo, y a la hora de aumentar la supervivencia de enfermos en fase avanzada. Todo ello se lleva a cabo al mismo tiempo que se educa a los pacientes, para empoderarlos.

El grupo lidera estudios internacionales que incluyen centros de todo el mundo. Esto permite generar evidencia, tanto en el contexto de la investigación como en la vida real.

Impacto

El grupo ha establecido criterios diagnósticos no invasivos, pero hay que mejorar la sensibilidad para tumores de menos de 2 cm. Hay que desarrollar herramientas de imagen para establecer el perfil molecular de los tumores y su pronóstico sin necesidad de biopsia. Y se necesitan herramientas educativas que integren al enfermo en todo el proceso.

El grupo ha liderado estudios nacionales e internacionales para evaluar nuevas opciones de tratamiento y definir los mejores candidatos. Hay que seguir investigando, en ensayos clínicos, nuevos agentes que puedan reducir el riesgo de recaída post-tratamiento y nuevas alternativas que incrementen la supervivencia de los enfermos en fase avanzada.