El Hospital Clínic Barcelona apuesta por la innovación al servicio de las personas con el despliegue de SERENA-MENT, un proyecto que incorpora la realidad virtual como herramienta de apoyo durante los cuidados de enfermería. El objetivo es contribuir a reducir el dolor, la ansiedad y el estrés de los pacientes, al tiempo que se mejora su experiencia asistencial.
A través de unas gafas de realidad virtual inmersiva, los pacientes pueden visualizar entornos relajantes durante determinados procedimientos y cuidados. Esta experiencia favorece la distracción cognitiva y ayuda a evadirse temporalmente del entorno hospitalario, haciendo más confortable el proceso asistencial.
Tecnología al servicio de unos cuidados más humanos
La realidad virtual terapéutica es una intervención no farmacológica que cuenta cada vez con más evidencia científica como complemento a los tratamientos convencionales para reducir la percepción del dolor y la ansiedad. Diversos centros hospitalarios internacionales ya la han incorporado en ámbitos como las unidades de quemados o la pediatría.
En el caso de SERENA-MENT, el proyecto se centra especialmente en los cuidados de heridas complejas, una situación que a menudo conlleva molestias físicas y una elevada carga emocional para las personas atendidas. La iniciativa busca ofrecer una alternativa complementaria que contribuya a hacer estos cuidados más tolerables y a reforzar una atención centrada en la persona.
"Queríamos encontrar nuevas formas de acompañar a los pacientes durante momentos que a menudo generan dolor o angustia. En este sentido, la tecnología puede ayudarnos a ofrecer unos cuidados más humanos y centrados en la persona", asegura Patricia Vilares Marrondo, coordinadora de enfermería de la unidad 5-4 de Cirugía General y Digestiva e impulsora del proyecto.
Una iniciativa premiada en los Premios Campus Clínic Innova
SERENA-MENT fue ganador en la categoría Millorem el Clínic 2025, en el marco de Campus Clínic Innova, una iniciativa que impulsa proyectos innovadores orientados a mejorar la atención a los pacientes y la calidad asistencial. El galardón, dotado con 5.000 euros, ha permitido adquirir los recursos necesarios para iniciar la implementación del proyecto en la unidad de Cirugía General y Digestiva del Clínic.
Actualmente, la unidad dispone de dos gafas de realidad virtual y una veintena de personas ya han podido beneficiarse de esta experiencia. Tanto los pacientes como los profesionales valoran muy positivamente la iniciativa. Entre las sensaciones más repetidas por los usuarios destacan conceptos como "relajación", "calma", "evasión" y "bienestar".
Según explica Carolina Parés, enfermera referente de heridas complejas, "las primeras experiencias muestran que los pacientes se sienten más tranquilos y confortables durante los cuidados. Estos resultados nos animan a seguir avanzando y a evaluar el impacto de la realidad virtual de forma rigurosa".
Evaluar el impacto para seguir avanzando
El proyecto ha recibido recientemente la aprobación del Comité de Ética de la Investigación con medicamentos (CEIm), lo que permite iniciar una nueva fase de despliegue y recogida sistemática de datos para evaluar el impacto de la realidad virtual sobre el dolor, la ansiedad y el bienestar de los pacientes.
El estudio prevé analizar diferentes indicadores clínicos y de experiencia, tanto de los pacientes como de los profesionales, con el objetivo de generar evidencia que facilite la incorporación de esta tecnología en la práctica asistencial habitual.
Con SERENA-MENT, el Clínic continúa explorando nuevas formas de innovación que contribuyen a humanizar la asistencia y a mejorar la experiencia de los pacientes, demostrando que la tecnología también puede ser una herramienta para acompañar, cuidar y generar bienestar.
Enfermería e tecnología, una alianza para innovar
Detrás de SERENA-MENT hay un trabajo conjunto entre el equipo de enfermería y la Dirección de Infraestructuras e Ingeniería Biomédica, con el apoyo de la Dirección de Investigación e Innovación. La necesidad de reducir la ansiedad y mejorar la experiencia de los pacientes durante los cuidados fue detectada por los profesionales asistenciales, mientras que el equipo de ingeniería exploró y adaptó las diferentes soluciones tecnológicas disponibles hasta encontrar la que mejor se ajustaba a las necesidades del proyecto.
"Nadie puede detectar de forma más directa las necesidades de los pacientes que los equipos de enfermería. Desde la ingeniería, transformamos estas necesidades en soluciones que acaban llegando al paciente y mejorando su experiencia", destaca Gerard Trias, ingeniero biomédico del Clínic. Esta colaboración interdisciplinar impulsa una asistencia más innovadora, sostenible y orientada a las personas.
