El Campus de Salud Clínic-Universitat de Barcelona (UB) entra en una fase decisiva de su configuración definitiva con el visto bueno al avance del Plan Director Urbanístico (PDU) y la confirmación de que la futura Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la UB se ubicará en Esplugues de Llobregat, formando parte del futuro complejo.
Estas dos novedades se han analizado hoy en el marco de la reunión del Consejo General del Consorcio Porta Diagonal-Campus Clínic, el órgano de coordinación que reúne a las nueve instituciones implicadas en este proyecto estratégico de país que transformará la entrada sur de Barcelona en un referente internacional en asistencia, investigación y formación.
La reunión del Consejo General se ha celebrado en el Espai Corberó de Esplugues de Llobregat y ha estado encabezada por el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, acompañado por la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, la consejera de Salud, Olga Pané, la consejera de Investigación y Universidades, Núria Montserrat, la secretaria general de la Presidencia, Eva Giménez, el secretario general de Investigación y Universidades, Oriol Escardíbul, y representantes del resto de integrantes del consorcio. Asimismo, también han participado los alcaldes de L’Hospitalet de Llobregat, David Quirós, y de Esplugues de Llobregat, Eduard Sanz; el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, David Escudé; el rector de la Universitat de Barcelona, Joan Guàrdia; el director asistencial del Hospital Clínic de Barcelona, Antoni Castells; el director del Servei Català de la Salut (CatSalut), Alfredo García, y el vicepresidente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), Damià Calvet, entre otros.
El avance del PDU, un salto de escala en el modelo territorial y urbano
Uno de los elementos centrales abordados durante la sesión ha sido el documento de avance del PDU. Se trata del documento preliminar que define las principales líneas de la planificación que ordenará una transformación de conjunto para coser territorios y hacer las infraestructuras más verdes y humanas. Actúa sobre un ámbito de 69,5 hectáreas situado en la confluencia de Barcelona, L’Hospitalet de Llobregat y Esplugues de Llobregat, superando los límites administrativos y abordando su ordenación de manera conjunta para dar una respuesta coherente a los grandes retos urbanísticos del entorno.
El avance del plan contempla la construcción de nuevos equipamientos sanitarios y de investigación punteros y, además, plantea la oportunidad de convertir un ámbito hoy fragmentado y condicionado por grandes infraestructuras en una nueva centralidad metropolitana. Así, este espacio deja de concebirse como una frontera urbana para transformarse en un nuevo barrio de salud, investigación, vivienda y actividad económica.
La ordenación planteada se fundamenta en un modelo que se concreta en tres ejes estratégicos. Por un lado, apuesta por un tejido urbano mixto, con una ciudad compacta y ambientalmente eficiente que combina usos residenciales, económicos y terciarios para garantizar actividad más allá de la función sanitaria y favorecer el comercio de proximidad. En concreto, un mínimo del 63 % del techo total del ámbito se destinará a usos sanitarios, docentes y de investigación; alrededor del 23 % corresponderá a actividad económica; hasta un 10 % se reservará para vivienda, y el 4 % restante se destinará a equipamientos locales de proximidad.
La movilidad sostenible es otro de los pilares del proyecto. Se prioriza el transporte público de alta capacidad con la nueva estación de la línea L3 de metro y la movilidad activa de peatones y bicicletas, al tiempo que se transforman las actuales vías rápidas en avenidas metropolitanas más amables. Además, el modelo plantea una reorganización de las infraestructuras, con la racionalización del nudo viario entre la Diagonal y la ronda de Dalt para mejorar la permeabilidad entre municipios y la reubicación y soterramiento de la subestación eléctrica de Collblanc para liberar suelo urbano.
En cuanto a la superficie destinada al propio campus, la elaboración del avance del PDU ha permitido incrementarla significativamente. De las 10 hectáreas previstas originalmente en los criterios básicos de partida, se ha pasado a un ámbito total de 12,7 hectáreas para los equipamientos y sus actividades complementarias. El campus principal tendrá unos 380.000 m² de techo destinados a usos sanitarios, docentes y de investigación, con la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la UB, y hasta 120.000 m² de techo de usos complementarios, entre los que podrá haber una residencia para investigadores y médicos internos residentes (MIR), espacios de apoyo a la actividad del campus y otros servicios para sus usuarios, como restauración, entre otros.
La vivienda, con una reserva de hasta 90.000 m² de techo residencial, permitirá construir unos 1.125 pisos. El compromiso es que el 50 % sea vivienda protegida y asequible. La mayor parte de esta oferta se localizará en L’Hospitalet, unos 800 pisos, y el resto en Barcelona, garantizando que la nueva centralidad tenga presencia ciudadana y actividad durante todo el día.
La planificación del ámbito se complementa con tres grandes espacios verdes interconectados: la prolongación de la Rambla de Finestrelles, el nuevo parque en la carretera de Collblanc y la ampliación de Can Rigal. Estos espacios actuarán como corredores ecológicos entre Collserola y la ciudad, integrando equipamientos locales de proximidad para los barrios del entorno. En total, las zonas verdes sumarán unas 22 hectáreas.
Una propuesta de ordenación urbanística que responde a las necesidades de los municipios
El avance del PDU da una respuesta adecuada a las necesidades históricas y demandas específicas de cada territorio. En concreto:
Barcelona (36 % del suelo)
La apuesta principal en la capital es la integración urbana definitiva de un sector históricamente fragmentado. La implantación del campus en la avenida Diagonal permite transformar lo que actualmente es una frontera urbana condicionada por grandes infraestructuras en una puerta metropolitana de salud y conocimiento. Así, se mejora la permeabilidad del nudo viario de la Diagonal con la ronda de Dalt, racionalizando estos ejes para convertirlos en avenidas metropolitanas más amables e integradas que faciliten la conexión entre los barrios del entorno y generen una fachada urbana en la entrada a Barcelona. Al mismo tiempo, se genera nuevo suelo para vivienda que permitirá construir unos 325 pisos. La estructura verde se integra plenamente, conectando el Parque de Cervantes con la red de espacios libres del campus.
L’Hospitalet de Llobregat (34 % del suelo)
En cuanto a L’Hospitalet, el desarrollo del Campus de Salud Clínic-UB se plantea como una oportunidad estratégica para impulsar la transformación urbana, económica y social del municipio. El proyecto consolidará la ciudad como uno de los principales polos biomédicos y de innovación sanitaria del sur de Europa.
En este sentido, cuando el nuevo campus entre en funcionamiento, L’Hospitalet contará con dos hospitales universitarios de referencia internacional, el Hospital Universitario de Bellvitge y el nuevo Clínic, y una Facultad de Medicina con dos sedes. Además, los vecinos y vecinas de los barrios del Samontà pasarán a disponer de un nuevo hospital de referencia para ser atendidos en L’Hospitalet. Este es uno de los principales retornos sociales del proyecto para el municipio.
En cuanto a la diversificación de actividades y usos, en L’Hospitalet el PDU incrementará el techo destinado a actividad económica y reducirá las viviendas previstas, que se situarán en 800, de las cuales 400 serán de protección oficial. De este modo, se intensificarán los usos productivos y terciarios vinculados a la salud, la investigación, la innovación y los servicios avanzados, con el objetivo de generar empleo cualificado y atraer inversión, previendo un desarrollo más equilibrado.
La actuación comportará también una ampliación significativa de los espacios verdes, con la creación de un nuevo gran parque en el entorno de la carretera de Collblanc, la prolongación de la Rambla de Finestrelles como eje verde y cívico hasta Collserola y la ampliación del parque de Can Rigal para reforzar la continuidad de los corredores verdes metropolitanos.
El proyecto se completará con nuevos equipamientos de barrio, el traslado y soterramiento de la subestación eléctrica de Collblanc para mejorar la integración urbana del sector y la modernización y reorganización de los equipamientos deportivos municipales.
Esplugues de Llobregat (30 % del suelo)
En cuanto a Esplugues, la transformación del nudo viario entre la avenida Diagonal y la ronda de Dalt permitirá superar el efecto barrera que generan estas infraestructuras y reforzar la conexión urbana con Barcelona.
La actuación convertirá la Diagonal en un gran eje urbano metropolitano, integrará la ronda de Dalt en el tejido urbano e incluirá la prolongación de la Rambla de Finestrelles hasta la carretera de Collblanc, creando un nuevo eje cívico que mejorará la movilidad a pie y en bicicleta y la conectividad entre barrios y municipios.
Además, la integración urbana del nudo favorecerá la creación de nuevos espacios para equipamientos y actividades vinculadas a la salud, la investigación y la innovación, permitiendo una futura ampliación del Hospital Sant Joan de Déu y reforzando la relación entre este equipamiento sanitario, el futuro Campus de Salud Clínic-UB y los equipamientos universitarios del entorno, consolidando este ámbito como uno de los principales polos biomédicos y de conocimiento del país.
Paralelamente, la prolongación de la L3 en la que se está trabajando dotará al municipio de dos nuevas paradas de metro: Nou Hospital Clínic/Sant Joan de Déu y Esplugues Centre.
Proceso de participación ciudadana y calendario del PDU
Una vez validado el avance del PDU, ahora se inicia el proceso de participación ciudadana, que se desarrollará de septiembre a diciembre con el objetivo de recoger aportaciones para mejorar el encaje urbano, ambiental, funcional y social del documento antes de su aprobación inicial.
El proceso incluirá tres sesiones deliberativas presenciales, una en Barcelona, una en L’Hospitalet y una en Esplugues, canales de participación digital y una sesión final de retorno con un informe sobre las aportaciones recibidas y su tratamiento.
Paralelamente, se impulsará una exposición en el Centro Comercial Finestrelles y otras acciones para que la ciudadanía pueda conocer de primera mano los detalles del proyecto.
La previsión es que el PDU se apruebe inicialmente durante el primer semestre de 2027 y definitivamente a principios de 2028.
La Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación, motor de formación e innovación en Esplugues
La otra novedad relevante de la reunión del Consejo General ha sido la concreción de la nueva Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la UB, que abandonará unas instalaciones obsoletas de hace 70 años para liderar la formación y la innovación desde Esplugues.
El avance del PDU sitúa la facultad en una parcela de la calle Sant Mateu, 2-6 y 8, de unos 12.000 m². Se trata de una ubicación estratégica que le permitirá convivir con el Campus de Salud Clínic-UB, la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, el Parque Científico de Barcelona y hospitales de referencia como Sant Joan de Déu.
De este modo, reforzará las sinergias entre docencia, investigación, asistencia y empresa, consolidando uno de los principales polos biomédicos y de ciencias de la vida del sur de Europa.
El proyecto permitirá ampliar un 30 % la capacidad actual de la facultad, hasta los 3.000 estudiantes, para dar respuesta a la elevada demanda de profesionales farmacéuticos, un ámbito con una inserción laboral del 95 % a los tres años de graduarse.
Al mismo tiempo, potenciará la capacidad investigadora de un centro con más de 150 años de historia que ya genera cerca del 20 % de las solicitudes de patentes de la Universitat de Barcelona y que es un referente internacional, situado en la posición número 27 del mundo en el ranking de Shanghái en su especialidad.
La nueva facultad supondrá una inversión prevista de unos 152 millones de euros. Se financiará gracias al acuerdo alcanzado el pasado mes de enero entre la Generalitat y la UB, que prevé la adquisición de los actuales terrenos deportivos de la Diagonal por 135,25 millones de euros, así como una subvención directa del Gobierno de hasta 17,5 millones de euros para hacer posible la construcción del nuevo centro.
El acuerdo también prevé que el Ayuntamiento de Esplugues ceda gratuitamente los terrenos a la Universitat de Barcelona durante el primer trimestre de 2027.
Según el calendario previsto, las obras comenzarán a finales de 2029 y el nuevo edificio entrará en funcionamiento durante el curso 2032-2033. Tendrá una volumetría de unos 35.000 m² y estará concebido con criterios de sostenibilidad, digitalización y bajo el enfoque One Health, que integra la salud humana, animal y ambiental.
El campus avanza hacia su puesta en marcha en 2035
Paralelamente, el consorcio continúa trabajando en el resto de proyectos que deben hacer posible el futuro Campus de Salud Clínic-UB.
En este sentido, en las próximas semanas se convocará el concurso internacional de arquitectura que seleccionará al equipo encargado de redactar el proyecto del nuevo campus. La voluntad es atraer las mejores propuestas arquitectónicas de todo el mundo, coincidiendo con la Capital Mundial de la Arquitectura de Barcelona.
Al mismo tiempo, se ha avanzado en la elaboración del plan funcional y de espacios, el documento que definirá las necesidades asistenciales, docentes y de investigación y servirá de base para el desarrollo arquitectónico del futuro campus.
El cronograma mantiene también la previsión de que las obras de urbanización del entorno comiencen durante el segundo semestre de 2028, de manera coordinada con la preparación de los terrenos para el inicio de la construcción del campus en 2030.
Con una inversión global estimada de 1.700 millones de euros, el calendario sigue fijando la puesta en funcionamiento del nuevo Campus de Salud Clínic-UB en el año 2035, coincidiendo con la entrada en servicio de la nueva estación de metro que dará cobertura al complejo.
