Cita de Gisela Sugranyes, Group leader
Estudiamos y acompañamos jóvenes durante una época en que el cerebro experimenta cambios importantes, con el objetivo de poder detectar y prevenir futuros problemas de salud mental

Investigación actual

Problema

Los trastornos psicóticos son una de las primeras causas de discapacidad entre los jóvenes. Se sabe que uno de los factores que más determina el pronóstico de la enfermedad es el diagnóstico precoz. Sin embargo, actualmente el diagnóstico continúa basándose en la entrevista clínica.

Es posible que algunos de los cambios que se producen en el cerebro de los pacientes con trastornos psicóticos empiecen años antes de que aparezcan síntomas clínicos, por lo que el grupo se propone identificar marcadores cerebrales que informen del riesgo de enfermedad antes del debut del trastorno.

Aproximación

El grupo estudia a niños y a adolescentes a través de entrevistas clínicas, test neurospicológicos, resonancias magnéticas cerebrales y análisis de sangre o de saliva que se repiten a lo largo del seguimiento.

Evalúa tanto a chicos sanos y a chicos en distintos estadios de riesgo de psicosis, ya sea porque presentan un síntoma leve o inespecífico o porque tienen un familiar afectado. También evalúa a menores con un diagnóstico reciente de trastorno psicótico y a chicos con un tipo de encefalitis autoinmune, un trastorno que, en algunos casos, puede tener manifestaciones similares a las de la psicosis.

Impacto

Hasta ahora el grupo ha descrito que los chicos y chicas con un riesgo incrementado de psicosis presentan cambios en la estructura cerebral, y concretamente, que la pérdida de grosor del córtex se asocia al desarrollo de síntomas psicóticos.

También ha constatado que jóvenes con trastornos psicóticos presentan menos conectividad en la zona frontal del cerebro, lo que podría estar relacionado con algunas de las dificultades que a menudo sufren a nivel social.

El siguiente paso será combinar los datos de resonancia magnética con otras medidas biológicas para intentar predecir el desarrollo de trastornos psicóticos en población de alto riesgo.