Clínic Barcelona

El gen ALAS-2 modula la gravedad de la porfiria eritropoyética congénita causada por el gen UROS

Las porfirias son enfermedades poco frecuentes y difíciles de diagnosticar. Las manifestaciones clínicas son diversas y engloban diferentes órganos y sistemas y por eso se necesitan equipos multidisciplinarios que permitan un enfoque especializado y transversal de cada caso. El equipo de porfirias del Hospital Clínic está formado por profesionales de diferentes servicios y al mismo tiempo investigadores del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS). Se trata de un grupo de profesionales pionero en la investigación en este campo. Recientemente han publicado un trabajo en la revista Blood, con el Dr. Jordi To-Figueras del equipo IDIBAPS de investigación en Genética y el Servicio de Bioquímica y Genética Molecular del Clínic como primer firmante. El estudio evidencia nuevos factor genéticos que pueden modular la gravedad de una enfermedad como la porfiria eritropoiètica congénita (PEC) o porfiria de Gunther.

Este tipo de porfiria es un error congénito del metabolismo debido a un deficiencia del gen UROS, el cuarto enzima de la vía de síntesis del hemo. La deficiencia causa acumulación de porfirinas y puede inducir presentaciones clínicas moderadas, con sólo afectación cutánea, o muy graves, con anemia hemolítica y severas mutilaciones en el rostro y extremidades. Los investigadores del IDIBAPS y Hospital Clínic quisieron profundizar en las causas que hacen que diferentes pacientes con la enfermedad de Gunther a pesar de presentar una misma mutación en el gen UROS puedan presentar cuadros clínicos tan diferentes.

Al analizar 4 pacientes con el mismo genotipo descubrieron que el paciente con el fenotipo más grave presentaba además de mutaciones en el gen UROS una mutación adicional y nueva en el gen ALAS-2. Este gen es el primero de la vía de síntesis del hemo en tejidos eritropoyéticos. Hasta ahora se sabía que las mutaciones en ALAS-2 estaban vinculadas a enfermedades como la anemia sideroblástica congénita. Sin embargo, en esta ocasión la mutación identificada induce una ganancia de función enzimática. De esta manera la deficiencia UROS combinada con un incremento de función ALAS-2 puede llevar a un incremento de la acumulación de porfirinas y en consecuencia al agravamiento del fenotipo clínico. Los investigadores concluyen que el gen ALAS-2 actuaría como modulador de la gravedad clínica de la porfiria eritropoyética congénita, enfermedad considerada monogénica.

En el artículo publicado en Blood participan otros investigadores del IDIBAPS - Hospital Clínic, como la Dra. Celia Badenas o la Dra. Carmen Herrero y colaboradores internacionales de Francia (Hôpital Louis Mourier; Université Paris Diderot; Université de Bordeaux; y Université de Versailles-Saint Quentin en Yvelines) y los Estados Unidos (University of South Florida). La revista destaca el trabajo en una editorial donde llama a la comunidad médica a prestar especial atención a las posibles interacciones con otros genes de las enfermedades poco frecuentes consideradas monogénicas.