Clínic Barcelona

Un estudio del Clínic que relaciona ejercicio intenso y arritmias, entre los más leídos en modelo animal

El ejercicio de resistencia intenso podría provocar fibrosis y arritmias cardiacas. Así concluía el estudio publicado en la prestigiosa revista Circulation en enero de 2011 por el equipo de Arritmias del Hospital Clínic de Barcelona/IDIBAPS/Universidad de Barcelona y por el IIBB-CSIC, liderado por el Dr. Lluis Mont, la Dra. Anna Serrano-Mollar, el Dr. Josep Brugada, la Dra. Gemma Gay-Jordi, la Dra. Begoña Benito; en colaboración con el Dr. Stanley Nattel del  Montreal Heart Institute y la Universidad de Montreal, en Quebec (Canadá). El trabajo, que fue realizado en un modelo animal (ratas) de deporte crónico, demostró por primera vez que un exceso continuado de ejercicio físico puede tener consecuencias negativas para la función cardíaca. Hoy es uno de los más leídos en modelo animal, según Circulation.

El objetivo del estudio,  de 5 años de duración, fue determinar en un modelo animal los efectos crónicos del ejercicio a largo plazo, algo muy difícil de realizar en humanos por el punto de cronicidad. Para ello, el equipo del Clínic de Barcelona sometió a un grupo de ratas a una hora de ejercicio diario intenso durante 4, 8 y 16 semanas – lo que podría ser equivalente  en humanos a un entrenamiento  diario durante 10 años-; y lo comparó con otro grupo de ratas sedentarias (grupo control). Durante este tiempo observaron  anomalías en la estructura del músculo cardiaco (fibrosis) en las ratas sometidas al ejercicio intenso,  especialmente en aurículas y ventrículo derecho.  Esto sugiere una relación directa del esfuerzo de resistencia realizado durante años de forma continuada con las probabilidades de sufrir una arritmia cardiaca. Ello correlaciona con las observaciones clínicas de una mayor probabilidad de sufrir fibrilación auricular a largo plazo en atletas de resistencia.

Por otro lado, la fibrosis cardíaca  localizada en el ventrículo, podría ser similar a la que se observa en algunos casos de muerte súbita en deportistas. Asimismo, el estudio también demuestra que el cese del entrenamiento a las dos, cuatro y ocho semanas deriva en una remisión de la anomalía cardíaca, lo que significa que el corazón restablece sus funciones normales.

Prevención y control

La realización de revisiones preventivas en deportistas profesionales ayuda a descartar patologías para evitar las principales causas de muerte súbita, como la miocardiopatía hipertrófica obstructiva (aumento del grosor de las paredes del corazón), una de las más comunes en los jóvenes deportistas. En estos casos, la estrategia preventiva pasa por la realización de un electrocardiograma, pruebas de esfuerzo y un ecocardiograma, cuyos resultados determinarán el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. Si se detecta a tiempo el tratamiento preventivo es eficaz.

Por otro lado, la detección de hipertrofias severas o dilatación auricular en deportistas de resistencia (maratón, ciclismo, etc.) podría implicar la limitación de la actividad física, aunque se necesitan más estudios para valorar la repercusión de estos hallazgos en las recomendaciones a deportistas.