a pandemia de la COVID-19 puso de manifiesto que disponer de planes de preparación no siempre garantiza una respuesta eficaz ante una emergencia sanitaria. Con el objetivo de identificar las lecciones aprendidas y proponer mejoras para futuras crisis, la Comisión NUS-Lancet PRIME ha publicado un informe en The Lancet que plantea un nuevo modelo de preparación pandémica centrado en la equidad y la protección efectiva de toda la población.
La comisión, impulsada por la National University of Singapore y The Lancet, ha reunido a 41 expertos internacionales y nacionales de ámbitos como la salud pública, la medicina, la economía, la planificación y la acción comunitaria. Entre ellos se encuentra el Dr. Alberto García-Basteiro, jefe de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic Barcelona e investigador de ISGlobal, único integrante de la comisión procedente de una institución española.
De la preparación sobre el papel a la preparación real
Uno de los principales mensajes del informe es que la preparación frente a pandemias no debe limitarse a contar con protocolos, infraestructuras o planes teóricos. Los autores proponen avanzar hacia un modelo de "preparación efectiva" que evalúe si los sistemas son realmente capaces de proteger a la población cuando se enfrentan a una situación de máxima presión.
Para ello, la comisión analizó experiencias y evidencias recogidas en 20 países de todo el mundo. Los resultados muestran que durante la pandemia muchas personas quedaron excluidas de medidas esenciales de protección, como el acceso a vacunas, ayudas sociales o información sanitaria, a pesar de que estas medidas estaban previstas en los planes de respuesta.
Los sistemas, no las personas, generan vulnerabilidad
El informe concluye que gran parte de las desigualdades observadas durante las crisis sanitarias tienen su origen en deficiencias estructurales de los sistemas sanitarios, sociales e institucionales.
Las personas mayores, trabajadores migrantes, personas con discapacidad o comunidades expuestas a diferentes formas de discriminación se enfrentaron a barreras que limitaron su acceso a recursos y servicios esenciales. Según la comisión, estas situaciones no responden a una vulnerabilidad inherente de las personas, sino a fallos en los mecanismos de protección diseñados para atenderlas.
"La preparación ante pandemias no puede limitarse a tener planes y capacidades genéricas sobre el papel. Tenemos que asegurarnos de que contemplan acciones y mecanismos de protección que lleguen a las poblaciones más vulnerables", destaca el Dr. Alberto García-Basteiro.
Una distribución más equitativa de las vacunas salvaría millones de vidas
La comisión también ha estudiado diferentes escenarios de una futura pandemia de gripe mediante modelos epidemiológicos. Los análisis muestran que el desarrollo rápido de vacunas podría reducir sustancialmente la mortalidad global.
Además, los autores concluyen que una distribución más equitativa de las vacunas, basada en las necesidades de la población y no únicamente en la capacidad de compra de cada país, permitiría salvar millones de vidas adicionales, especialmente en países de renta media.
Según el informe, la preparación global frente a futuras pandemias debe apoyarse en cuatro elementos fundamentales: el acceso a vacunas y otras contramedidas médicas, una distribución equitativa de los recursos disponibles, la confianza de la ciudadanía y la cooperación internacional.
Seis recomendaciones para una preparación pandémica de 360 grados
Como resultado de sus trabajos, la Comisión NUS-Lancet PRIME propone una hoja de ruta para que gobiernos e instituciones refuercen su capacidad de respuesta ante futuras emergencias sanitarias. Entre sus principales recomendaciones destacan:
- Pasar de la preparación tradicional a una preparación pandémica integral o de 360 grados.
- Incorporar de forma estructural la participación de las comunidades en la planificación y la toma de decisiones.
- Reforzar la cooperación internacional para mejorar la respuesta global.
- Corregir los fallos de los sistemas que generan situaciones de vulnerabilidad.
- Impulsar una gobernanza basada en la confianza y la transparencia.
- Establecer compromisos claros de protección y mecanismos de rendición de cuentas.
Los autores señalan que estas medidas no solo contribuirían a mejorar la respuesta ante futuras pandemias, sino que también fortalecerían la capacidad de los sistemas sanitarios y sociales para afrontar otras emergencias de salud pública.
Referencia:
Calderón-Larrañaga S, Bakhti R, Etemadi M, Fakih L, Vandeskog HO, Shrestha P, He S, Chua AQ, Heymann D, Tangcharoensathien V, Mahendradhata Y, Cook AR, Engebretsen E, Eshete MT, García-Basteiro AL, Rando K, Adeyi O, Fukuda-Parr S, Lee K, Wamoyi J, Haldane V, Jung AS, Rahman-Shepherd A, Schenck M, Tian M, Hsu LY, Ng ISL, Valderas JM, Leo YS, Lee V, Nordström A, Kazatchkine M, Teo YY, Clark H, Legido-Quigley H; NUS–Lancet PRIME Commission on Pandemic Readiness Authors. The NUS-Lancet PRIME Commission: transforming pandemic readiness for equity. Lancet. 2026 Sep 26;408(10561):1211-1274. doi: 10.1016/S0140-6736(26)01146-3. Epub 2026 Sep 20. PMID: 42764017.
