Clínic Barcelona

Clínic y Sant Joan de Déu promueven la formación de profesionales sanitarios en Marruecos

La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) promueve acuerdos de colaboración de entidades españolas con otros países en vías de desarrollo. En este programa se incluye el acuerdo entre los hospitales Clínic y Sant Joan de Déu, de Barcelona, con la Maternité des Orangers, de Rabat, por el que especialistas de estos dos centros forman a profesionales sanitarios en Marruecos.

En el marco de esta colaboración, el pasado 18 de marzo tuvo lugar en la Maternité des Orangers de Rabat el primer curso de reanimación cardiopulmonar (RCP) en neonatos, organizado por el Hospital Clínic de Barcelona y el Hospital Sant Joan de Déu. Lo impartieron profesionales del Hospital Sant Joan de Déu acreditados por la Sociedad Española de Neonatología y se utilizaron materiales teóricos desarrollados por el Grupo de Reanimación Neonatal de dicha sociedad. La importancia de enseñar a realizar la RCP en recién nacidos radica en que, debido a que entre un 5 y un 10% de los bebés precisará de alguna intervención de reanimación neonatal, es esencial iniciar de forma inmediata y correcta dichas maniobras. Así, se consigue disminuir el daño en el recién nacido y el riesgo de secuelas a largo plazo.

El curso se organizó con el objetivo de que en todo parto haya personal sanitario con un nivel suficiente para la correcta aplicación de las técnicas de reanimación, estabilización y traslado del neonato enfermo. Por este motivo, se dirigió a un grupo de 14 profesionales de la Maternité des Orangers que incluyó no sólo a pediatras y nenonatólogos, sino también a obstetras, anestesistas, matronas, enfermeras, etc.

Con estos cursos, no sólo se adquieren los conocimientos teóricos clave de la RCP en recién nacidos, sino que además se ofrece la oportunidad de realizar simulaciones con maniquíes neonatales. De esta forma, se permite que el profesional, antes de tener que afrontar la reanimación de un bebé, haya podido ensayar previamente las técnicas, las secuencias de actuación y la coordinación con el resto de profesionales sanitarios implicados. Así, primero se adquiere destreza trabajando sobre un maniquí para después pasar a tratar al recién nacido, con lo que se evita el aprendizaje con neonatos que puedan estar gravemente enfermos.