Un reconocimiento a la excelencia asistencial
El Hospital Clínic Barcelona ha recibido la doble acreditación como Centro de Excelencia en implantación de prótesis de pene por parte de Coloplast y Boston Scientific, las dos principales empresas del sector. Se trata de un hito único en España que reconoce a centros con una elevada actividad quirúrgica, excelentes resultados, programas de formación especializada y una destacada actividad científica.
Los profesionales del Servicio de Urología del Clínic, dirigido por el Dr. Antonio Alcaraz, han implantado más de 300 prótesis de pene en los últimos cuatro años, una cifra que lo sitúa como el centro con mayor volumen de todo el país. Actualmente, se realizan cerca de 80 intervenciones anuales y recibe pacientes derivados de diferentes territorios como hospital de referencia. El Servicio de Urología forma parte del Instituto Clínico de Nefrología y Urología, dirigido por la Dra. Rosa Ramos.
“Más allá del reconocimiento, nos posiciona como un centro de excelencia. Un centro que dispone de los mejores implantes y de la mejor técnica quirúrgica, y eso siempre tiene un impacto positivo en los pacientes, porque tendremos menos complicaciones, mejores resultados quirúrgicos y una mayor satisfacción”, destaca el Dr. Josep Torremadé, andrólogo del Servicio de Urología y responsable de la Sección de Andrología del Hospital Clínic Barcelona.
El Dr. Lluís Peri, jefe de sección de Cirugía Reconstructiva Urogenital, también pone en valor la importancia del trabajo en equipo, especialmente de los urólogos y de los profesionales de enfermería y anestesiología.
Líderes en España y entre los referentes europeos
La doble acreditación se suma a una trayectoria que ha convertido al Clínic en uno de los centros de referencia europeos en esta cirugía. El hospital ocupa la segunda posición de Europa en el registro Phoenix de prótesis de pene de la Asociación Europea de Urología, un dato que refleja tanto el volumen de actividad como la experiencia acumulada de sus profesionales.
La excelencia del programa también se basa en la actividad docente e investigadora. En los últimos dos años, los profesionales de la unidad han publicado 12 artículos científicos relacionados con esta área, organizan anualmente varios cursos internacionales y disponen de un programa educativo que forma a especialistas procedentes de distintos países.
“Los requisitos necesarios para obtener estas acreditaciones no son sencillos. En primer lugar, porque se exige un determinado volumen de implantes, pero también es una cuestión de resultados, formación e investigación. Es la combinación de todos estos factores lo que nos permite obtener estas acreditaciones”, explica el doctor Torremadé.
Una solución definitiva para la disfunción eréctil
La implantación de una prótesis de pene es el tratamiento indicado para pacientes con disfunción eréctil que no han respondido a los tratamientos convencionales, como la medicación oral, o que buscan una solución permanente. También está indicada en algunos casos de enfermedad de Peyronie compleja o priapismo.
Muchos de estos pacientes presentan antecedentes de diabetes, cirugía o tratamiento por cáncer de próstata o de vejiga, o factores de riesgo cardiovascular que pueden afectar de forma significativa a la función eréctil.
La prótesis de pene es un dispositivo médico completamente implantado en el interior del cuerpo que permite obtener una erección siempre que el paciente lo desee. Los modelos más avanzados son las prótesis hidráulicas de tres componentes, que ofrecen una respuesta muy similar a la fisiológica.
¿Cómo funciona una prótesis de pene?
La prótesis está formada por dos cilindros implantados en los cuerpos cavernosos del pene, una pequeña bomba situada en el escroto y un reservorio ubicado cerca de la vejiga. Mediante este sistema hidráulico, el paciente puede activar o desactivar la erección de forma sencilla y discreta.
La intervención se realiza a través de una incisión de aproximadamente dos centímetros en el escroto, prácticamente imperceptible. El mecanismo de activación queda integrado dentro del escroto y los especialistas suelen explicarlo a los pacientes como si fuera un “tercer testículo”, ya que puede manipularse fácilmente sin que sea visible externamente.
Con las prótesis actuales, la erección y el retorno al estado de flacidez son muy similares a los procesos naturales, y el dispositivo no interfiere habitualmente ni en el orgasmo ni en la eyaculación.
Recuperación rápida y baja tasa de complicaciones
La implantación de prótesis de pene es una cirugía altamente protocolizada en el Clínic. Actualmente, el 83% de las intervenciones se realizan de forma ambulatoria, lo que permite que la mayoría de los pacientes regresen a casa el mismo día de la operación.
Los resultados a largo plazo también son muy satisfactorios. Los datos muestran que las prótesis mantienen su funcionalidad en el 95% de los casos a los cinco años y en el 90% a los diez años. Además, la tasa de infección en el Clínic es especialmente baja, situándose en tan solo un 0,6%.
En este proceso desempeña un papel fundamental el equipo de enfermería especializada, tanto en la preparación del paciente como en el acompañamiento durante la recuperación y el aprendizaje del uso correcto del dispositivo.
Más calidad de vida para los pacientes
Más allá de la resolución de un problema físico, la implantación de una prótesis de pene tiene un impacto directo en el bienestar emocional, la autoestima y la calidad de vida de los pacientes.
“La prótesis de pene tiene un beneficio en la calidad de vida porque estamos ofreciendo una solución real a pacientes reales. La disfunción eréctil es una entidad muy frecuente, que puede afectar hasta al 50% de la población y que tiene un gran impacto psicoemocional. Por tanto, más allá de que tratemos una enfermedad, estamos mejorando al paciente en su conjunto”, concluye el doctor Torremadé.
