Recuperarse antes de la cirugía
La prehabilitación es un programa de preparación integral que se desarrolla durante las semanas previas a una cirugía, habitualmente entre tres y seis semanas. Tiene en el ejercicio físico estructurado su elemento central y se complementa con apoyo nutricional individualizado, optimización de los tratamientos médicos y atención psicológica orientada a la gestión del estrés y al cambio conductual.
El objetivo es que los pacientes lleguen a la intervención con una mejor capacidad funcional y una mayor reserva física para afrontar el proceso quirúrgico. Al mismo tiempo, la prehabilitación promueve un papel activo del paciente en su propio proceso de recuperación.
"La prehabilitación ha transformado el tiempo de espera antes de una cirugía en una oportunidad terapéutica", explica la Dra. Graciela Martínez Palli, médica del Servicio de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor del Clínic. "En lugar de esperar pasivamente la intervención, los pacientes participan activamente en su curación".
Un modelo pionero y multidisciplinar
El Clínic creó el primer Programa de Prehabilitación del Estado español y acumula cerca de una década de experiencia en este ámbito. Actualmente trabaja con pacientes de la mayoría de las especialidades quirúrgicas del centro.
Liderado por el Servicio de Anestesiología, el programa se basa en un modelo asistencial centrado en el paciente, con toma de decisiones compartida y la participación coordinada de profesionales de diferentes áreas. En él intervienen más de ocho disciplinas, entre las que se encuentran anestesiología, especialidades quirúrgicas, nutrición, fisioterapia, rehabilitación, psicología clínica, oncología, medicina preventiva, neumología y cardiología.
De la investigación a la práctica clínica
La actividad asistencial ha ido acompañada de una intensa actividad investigadora. Las primeras investigaciones desarrolladas en el Clínic demostraron que la prehabilitación podía reducir hasta un 50% las complicaciones postoperatorias en pacientes de alto riesgo sometidos a cirugía abdominal mayor.
Desde entonces, numerosos estudios han confirmado los beneficios de esta estrategia, y el Clínic ha contribuido a generar una parte importante de la evidencia científica internacional en prehabilitación. El modelo desarrollado en el centro ha sido reconocido por la OCDE como una buena práctica internacional y está considerado un ejemplo de transferencia de la investigación a la práctica clínica.
"La prehabilitación nos permite llegar antes al problema. No podemos cambiar la cirugía que necesita un paciente, pero sí ayudarle a afrontarla con mayor reserva funcional, más confianza y una mejor capacidad de recuperación", señala la Dra. Martínez Palli.
El reto de los próximos años
Actualmente, el reto ya no es tanto demostrar si la prehabilitación funciona, sino identificar mejor qué pacientes se benefician más de ella, adaptar las intervenciones a sus necesidades y garantizar su acceso a un mayor número de personas.
Con este objetivo, el Clínic trabaja en una prehabilitación más personalizada, accesible y digital, y ha ampliado este modelo al ámbito oncológico, entendiendo que la preparación de los pacientes también puede ser clave antes de afrontar tratamientos complejos como la quimioterapia o la radioterapia.
"El gran reto de los próximos años es conseguir que la prehabilitación sea accesible para más personas, garantice una atención más equitativa y personalizada y esté plenamente integrada en los itinerarios asistenciales habituales", concluye la Dra. Martínez Palli.