La caja, fabricada con ácido poliláctico, un termoplástico biodegradable y de origen 100% renovable, está diseñada específicamente para el almacenamiento y el transporte seguro de las gradillas estándar de citometría. También dispone de un separador interno ajustable que permite utilizar gradillas de menor tamaño dentro del formato estándar.
Cada grupo de investigación puede disponer de una caja, que deberá recoger en la Plataforma de Citometría (planta -1 del CEK), a partir del lunes, 20 de julio.
El IDIBAPS mantiene el compromiso de promover prácticas más sostenibles para reducir el impacto ambiental de la investigación, una actividad que genera una huella ambiental considerable. Encontraréis más información sobre las iniciativas para promover la sostenibilidad en la institución haciendo clic aquí.
La idea de utilizar cajas opacas para sustituir el uso de papel de aluminio surgió de Marisol Veny, del grupo de investigación del IDIBAPS Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Ante la dificultad de encontrar una solución comercial, Lisseth Robbins, del mismo grupo, propuso desarrollarla mediante impresión 3D, con la colaboración de Adrià Artigas (diseñador y modelador 3D) en el diseño. El prototipo fue posteriormente testado y perfeccionado en el mismo laboratorio hasta llegar al modelo que actualmente utiliza la institución.
