Clínic Barcelona

El uso de inhibidores de mTOR reduce de manera significativa el riesgo de cáncer de piel en trasplantados renales

Los pacientes trasplantados de órganos sólidos presentan un mayor riesgo de sufrir cáncer de piel después del trasplante, debido en parte al tratamiento inmunosupresor administrado para prevenir los episodios de rechazo. Un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine demuestra que el uso del inhibidor de mTOR-Sirolimus (inhibidores de la diana de la rapamicina en mamíferos) en sustitución del inhibidor de la calcineurina (ciclosporina o tacrolimus) en el tratamiento de los pacientes trasplantados renales, demuestra una reducción significativa en la incidencia de cáncer de piel. Varios centros españoles han participado en este estudio, entre los que se encuentran el Hospital Clínic de Barcelona, el Hospital de Bellvitge y el Hospital del Mar, junto con el Hospital Vírgen del Rocío de Sevilla.

El Dr. Josep M. Campistol, director del Instituto Clínic de Nefrología y Urología del Hospital Clínic de Barcelona, ha actuado como coordinador español de este trabajo que tiene como primer firmante a la Dra. Sylvie Euvrad, dermatóloga del Hospital Civil de Lyon (Francia). El estudio, de carácter prospectivo y randomizado, evaluó el efecto antitumoral de los inhibidores de mTOR (sirolimus) en un total de 118 pacientes trasplantados renales que ya habían padecido un cáncer de piel. Según los investigadores, la sustitución del inhibidor de la calcineurina por un inhibidor de mTOR se asocio a una reducción significativa del riesgo de recidiva de un segundo cáncer cutáneo, por lo que se abre una nueva vía de tratamiento y prevención para la población trasplantada, con alto riesgo de cáncer cutáneo.

La media post-trasplante renal en el momento de la inclusión en el estudio fue de 140 meses, y todos los pacientes habían sufrido como mínimo un cáncer de piel. Para evaluar el efecto preventivo de Sirolimus se randomizaron a los pacientes en dos grupos: en uno se sustituyó el inhibidor de la calcineurina por sirolimus (grupo estudio), y en el otro se mantuvo el tratamiento con el inhibidor de la calcineurina (grupo control). Después de tres años de estudio, se registraron 14 nuevos casos de cáncer de piel en el grupo tratado con sirolimus frente a 22 en el grupo control (inhibidor de la calcineurina).

Los resultados del presente estudio demuestran que la recidiva del cáncer de piel en la población trasplantada renal fue significativamente menor con la sustitución del inhibidor de la calcineurina por sirolimus. También se observo que el tiempo de recurrencia del tumor cutáneo fue significativamente mayor en los pacientes del grupo sirolimus. Dichos resultados confirman la capacidad antitumoral de los inhibidores de mTOR (Sirolimus), y sugieren que en pacientes trasplatados con tumores de piel y/o riesgo elevado de cáncer de piel, los inhibidores de mTOR deberían ser la base del tratamiento inmunosupresor. La utilización de los inhibidores de mTOR en trasplante de órganos solido podría comportar una reducción significativa en la incidencia de cáncer de piel, y probablemente también de otros tipos de tumores, en dicha población con elevado riesgo neoplásico.