Un recurso de transición tras una descompensación psicopatológica
El Hospital de Día es un recurso asistencial que forma parte de la Sección de Hospitalización del Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil del Clínic. Está pensado para niños, niñas y adolescentes que han presentado una descompensación grave de su salud mental y necesitan atención especializada antes de retomar completamente su vida habitual.
Mariló Noró, orientadora educativa y docente del Aula del Hospital de Día general, forma parte de un equipo multidisciplinar integrado por psiquiatras, psicólogos clínicos, enfermeras especialistas en salud mental, educadores, trabajadores sociales y profesionales de la educación. Su labor va mucho más allá de la actividad académica: es una pieza clave en el proceso terapéutico de los niños, niñas y jóvenes a los que atienden.
"Mi figura es estratégica porque aporta la mirada educativa en un entorno hospitalario. Mi trabajo consiste en vincular al alumnado que llega al hospital de día con sus aprendizajes y su centro educativo, porque es un factor terapéutico para ellos".
Según explica la jefa de la Sección de Psiquiatría Infantil y Juvenil, Astrid Morer, se trata de “un recurso terapéutico intensivo donde los chicos y chicas pueden permanecer como máximo hasta seis meses” y que sirve “para volver a la vida que tenían antes de la crisis”. En algunos casos también permite intervenir antes de que la situación requiera una hospitalización completa.
El Hospital de Día del Clínic atiende a niños y niñas de 6 a 12 años, franja para la que es centro de referencia en Barcelona, y también a jóvenes de 12 a 18 años. Actualmente cuenta con diferentes programas: un hospital de día general para niños, niñas y adolescentes con problemas emocionales graves; un programa específico para trastornos del espectro autista y otro destinado a los trastornos de la conducta alimentaria. Cada uno de estos programas incorpora una maestra del aula hospitalaria.
Cuando la salud mental afecta al recorrido escolar
La descompensación de salud mental no solo genera sufrimiento clínico y emocional. A menudo también provoca ausencias prolongadas, dificultades de aprendizaje o una desvinculación progresiva de la escuela.
“Es frecuente que más del 50 % de los chicos y chicas hayan tenido sensación de desconexión escolar, fracaso escolar o hayan perdido la escolarización durante mucho tiempo”, señala Morer. Por ello, uno de los principales objetivos de este recurso es ayudarles a recuperar la vinculación con cualquier actividad educativa.
Es en este contexto donde la figura de la maestra adquiere una relevancia especial. “Mi trabajo permite garantizar el derecho a la educación de estos niños, niñas y jóvenes”, explica Noró.
La mirada educativa dentro de un equipo clínico
Una de las singularidades del Aula Hospitalaria es que la docente forma parte del equipo asistencial. De hecho, participa en las reuniones de seguimiento de los casos y comparte información con el resto de profesionales para adaptar las intervenciones a las necesidades de cada niño, niña o adolescente.
“Funcionamos como un equipo multidisciplinar. La maestra está integrada dentro del equipo clínico”, destaca Morer. Esta integración permite conectar dos realidades que a menudo avanzan de forma paralela: la clínica y la educativa.
Para Noró, su principal aportación es precisamente esta perspectiva educativa. “Estos niños y estos jóvenes entran aquí como pacientes, pero cuando entran en el aula mi mirada es como alumnos y se olvidan de esta parte de malestar; es como acercarlos a su cotidianidad”.
Este cambio de perspectiva tiene un valor añadido. El aula se convierte en un espacio donde pueden recuperar rutinas, asumir retos adaptados a sus capacidades y reconectar con aspectos de su identidad que van más allá de la enfermedad.
Un puente permanente con las escuelas
Una parte importante del trabajo de las maestras es la coordinación con los centros educativos de origen. El contacto con tutores, equipos directivos, Equipos de Asesoramiento y Orientación Psicopedagógica (EAP) y otros recursos educativos es constante.
“Somos el enlace entre la escuela y la parte clínica y hospitalaria”, explica Morer. La docente es quien ayuda a adaptar currículos, trasladar necesidades específicas y preparar los procesos de reincorporación escolar.
Este trabajo conjunto es especialmente relevante porque muchos de los jóvenes atendidos presentan necesidades educativas específicas derivadas de su estado de salud mental. Noró destaca el valor de esta tarea personalizada: “Cuando planteamos una incorporación al centro, acompañamos este proceso y trasladamos estrategias que aquí han funcionado”.
La recuperación que tiene lugar en el aula
El aula es uno de los espacios donde se hacen visibles los avances de los jóvenes durante el tratamiento. La participación, la capacidad de concentración, la recuperación de hábitos de estudio o la disminución de la ansiedad ante los aprendizajes son algunos de los indicadores que permiten observar esta evolución.
Este progreso es posible gracias al trabajo coordinado de todo el equipo. Desde la enfermería de salud mental, Elías Guillén subraya la importancia de generar un entorno seguro para que el tratamiento sea efectivo. “El cuidado principal de un enfermero de salud mental es generar entornos donde el chico pueda sentirse seguro y pueda hablar sobre el motivo por el que está aquí y para que pueda encontrar este tratamiento”.
En este ecosistema asistencial, la mirada educativa aporta una dimensión complementaria pero indispensable. Mantener el vínculo con la escuela, garantizar el derecho a la educación y facilitar el retorno a la comunidad educativa forman parte de un mismo objetivo: ayudar a los niños, niñas y adolescentes a recuperar el máximo nivel de funcionamiento posible en todas las áreas de su vida.
Para Noró, esta es la esencia de su labor: “Creo que es un privilegio poder tener este espacio y, a la vez, el hecho de trabajar en un equipo multidisciplinar, donde compartimos la mirada social y clínica. Todo ello me ayuda a ofrecer a este alumno la mejor atención educativa que le puedo ofrecer”.
