La jornada, coordinada por Anna Rosell, jefa Económica del Instituto Cardiovascular, y Susagna Trias, jefa Económica del Área Quirúrgica y Coordinación de Trasplantes, reunió a profesionales de diferentes ámbitos asistenciales, tecnológicos, logísticos, de infraestructuras y de la industria que ya trabaja con RFID, como Cardiva, para compartir una visión global del proyecto, desde su concepción hasta los resultados actuales.
La bienvenida corrió a cargo de Rosa García, directora Económico-Financiera del Hospital Clínic.
Una transformación que va más allá de la tecnología
Durante la sesión se puso de manifiesto que la RFID no es solo una herramienta para etiquetar materiales, sino un elemento transformador que permite disponer de una trazabilidad integral, mejorar la sostenibilidad económica, aumentar la fiabilidad de los datos y reforzar la seguridad del paciente mediante una mejor gestión de los recursos asistenciales.
En la mesa redonda, moderada por Lluís Mañes, coordinador de proyectos de la Dirección de Estrategia y Planificación, participaron Josep Maria Marín, director de Servicios Generales, Alex Moreno, de la Dirección de Sistemas, Meritxell López y Gisle Segura, de la Dirección de Infraestructuras e Ingeniería Biomédica, Toni Canilles, del Área Quirúrgica, Xavi Mena, del Instituto Cardiovascular, y Marc Soley, de Dipole. Los participantes analizaron las diferentes fases del proyecto, los retos afrontados durante su implantación y los factores clave de éxito.
La mesa redonda sobre la experiencia de los usuarios asistenciales, moderada por Susagna Trias, dejó interesantes reflexiones y retos de futuro por parte del Dr. Ivo Roca, jefe de la Sección de Arritmias, y de las coordinadoras quirúrgicas de Enfermería, Sheila Baena y Patricia Amorós.
Finalmente, Manel Martínez, de AECOC-GS1, explicó todo el proceso de estandarización del etiquetado con RFID, y Josep Banqué, responsable de la Unidad de Contratación, expuso cómo se están estableciendo y cómo se definirán los criterios de valoración en las licitaciones públicas para los materiales que el Hospital Clínic necesita recibir etiquetados desde el proveedor, con el objetivo de evitar errores, mejorar la trazabilidad y compartir la información básica que garantice una cadena de valor hasta el uso del material o la implantación de la prótesis, yendo mucho más allá del uso del código de barras.
