Un equipo del Clínic-IDIBAPS ha liderado un estudio pionero que profundiza en las alteraciones moleculares del cerebro en pacientes con encefalitis anti-NMDAR y las compara con las observadas en la esquizofrenia. Estas dos enfermedades pueden cursar con síntomas psicóticos y cognitivos de forma similar, aunque el abordaje clínico actual es muy diferente. La investigación, publicada en Biological Psychiatry, contribuye a comprender mejor los mecanismos que comparten ambos trastornos y las diferencias que permiten distinguirlos, y abre la puerta a mejorar el diagnóstico y el tratamiento de estos pacientes.
El estudio lo han llevado a cabo los grupos de Neuroimagen multimodal en psicosis de inicio reciente y de alto riesgo liderado por Gisela Sugranyes en colaboración con el grupo de Patogénesis de las enfermedades neuronales autoinmunes liderado por Josep Dalmau y el de Psiquiatría y psicología de la infancia y adolescente liderado por Josefina Castro-Fornieles, los tres integrados en el Programa de autoinmunidad sináptica en neurología, psiquiatría y neurociencia cognitiva del IDIBAPS. El trabajo incluye el seguimiento de 32 pacientes con encefalitis anti-NMDAR en fase postaguda, 27 personas con esquizofrenia y 36 controles sanos a lo largo de 24 meses. Mediante espectroscopia por resonancia magnética, los investigadores han medido diversos metabolitos relacionados con la función neuronal y glial, como el glutamato, el mio-inositol y el N-acetylaspartato + N‑acetylaspartylglutamato (tNAA).
Diferencias en los niveles de glutamato
Los resultados muestran que los pacientes con encefalitis anti-NMDAR presentan niveles significativamente más bajos de glutamato y metabolitos derivados en la corteza prefrontal que las personas con esquizofrenia y los controles sanos, durante la fase de recuperación de la enfermedad. Esto sugiere que la enfermedad deja una huella prolongada en circuitos cerebrales regulados por los receptores NMDA, a pesar de la mejoría clínica.
Procesos inflamatorios comunes a ambos trastornos
Además de las diferencias, la investigación identifica similitudes relevantes. Tanto los pacientes con encefalitis anti-NMDAR como las personas con esquizofrenia presentan niveles elevados de mio-inositol, un marcador vinculado a procesos de neuroinflamación. Este resultado indica que ambas enfermedades comparten un componente inflamatorio, a pesar de tener causas y evoluciones distintas.
Según explica Gisela Sugranyes, autora sénior del artículo, “este trabajo refuerza la idea de que el estudio de la encefalitis anti-NMDAR, mediante la resonancia magnética cerebral, puede ayudarnos a comprender mejor los cambios moleculares relacionados con la disfunción del receptor NMDA, que actualmente se considera un mecanismo clave en el origen de los síntomas de la esquizofrenia”.
Por otro lado, los valores de tNAA, considerado un indicador de integridad neuronal, no muestran diferencias significativas entre ninguno de los grupos, lo que sugiere que no existe un daño neuronal permanente importante. Tal como destacan Adriana Fortea y Maria Ortuño, investigadoras del IDIBAPS y primeras autoras del artículo, “los resultados refuerzan la idea de que la encefalitis es una enfermedad reversible y que, aunque deja alteraciones persistentes, no provoca una pérdida neuronal severa”.
Implicaciones clínicas y futuras líneas de investigación
La investigación proporciona nueva información sobre la fase postaguda de la encefalitis anti-NMDAR, que es una fase que a menudo se ha considerado únicamente de recuperación, pero que, según las investigadoras, presenta alteraciones aún activas en el metabolismo cerebral. Este conocimiento puede ayudar a los profesionales a diseñar estrategias de seguimiento más ajustadas y a implementar programas de rehabilitación cognitiva personalizada que tengan en cuenta las particularidades moleculares de cada trastorno.
