El estudio es fruto de la colaboración entre el grupo de investigación en Enfermedades hepáticas víricas, genéticas e inmunomediadas del IDIBAPS, con Xavier Forns como último autor y Anna Pocurull como primera autora, y el grupo de Investigación transversal en atención primaria, liderado por Antoni Sisó-Almirall.
La toxicidad hepática inducida por fármacos es una reacción adversa poco frecuente, pero potencialmente grave. Sin embargo, la mayor parte de la información disponible procede de pacientes hospitalizados y se conoce poco su incidencia real en atención primaria. Para abordar esta cuestión, el equipo investigador realizó un seguimiento prospectivo de una población de 91.798 adultos atendidos en tres centros de atención primaria de Barcelona.
“Queríamos conocer la incidencia real de esta complicación en un entorno donde se prescriben muchos medicamentos y donde, a menudo, los primeros signos aparecen en los análisis de rutina”, explica Xavier Forns.
El equipo implantó un sistema de alertas que se activaba automáticamente cuando las analíticas detectaban determinadas alteraciones de las enzimas hepáticas. Cada caso identificado era revisado posteriormente por especialistas en hepatología para determinar su causa. Durante los dos años de estudio se detectaron 20 casos confirmados de toxicidad hepática relacionada con medicamentos.
Los resultados muestran que los principales fármacos responsables del daño hepático fueron los analgésicos, las estatinas y los suplementos dietéticos o herbales. Todos los casos detectados fueron leves y se resolvieron completamente tras suspender el medicamento causante, sin necesidad de hospitalización. “La combinación de un sistema automático de alertas y la revisión experta nos ha permitido identificar casos que probablemente habrían pasado desapercibidos”, señala Forns.
Anna Pocurull explica que la elevación de las transaminasas hasta cinco veces por encima de los valores normales fue el marcador más útil para identificar posibles casos de toxicidad hepática.
Para Antoni Sisó-Almirall, los resultados tienen una potencial aplicación en la práctica clínica: “La implantación de estos sistemas de alerta en atención primaria podría facilitar una detección más rápida de las toxicidades por fármacos y permitir actuar antes de que aparezcan complicaciones. Esto se traduce en una atención más segura para los pacientes”.
Estudio de referencia
Anna Pocurull et al. Incidence of Drug-Induced Liver Injury in the Urban Primary Care Setting. Clinical Gastroenterology and Hepatology. 2026. https://doi.org/10.1016/j.cgh.2026.06.014
