Entre los principales servicios que se ofrecen destaca la secuenciación de nueva generación (NGS), que permite el análisis de exomas, transcriptomas y epigenomas, así como el estudio de célula única y la transcriptómica espacial. Además, la plataforma proporciona técnicas de genotipado, el análisis de variaciones genéticas (SNPs, CNVs) y su validación mediante qPCR.
La puesta en marcha de la plataforma estuvo impulsada por los investigadores del IDIBAPS (y posteriormente directores de la institución) Ramon Gomis y Elías Campo. “Era la era de la revolución de los microarrays; por primera vez se podían estudiar miles de genes simultáneamente en una misma muestra”, recuerda Magda Pinyol, jefa de la Plataforma.
Con los años, los microarrays pasan a ser residuales y la principal actividad de la plataforma es la secuenciación masiva (NGS), lo que permite secuenciar ARN y obtener una visión más precisa y cuantitativa de la expresión génica. Posteriormente, llega la era del single-cell, que abre la posibilidad de estudiar la expresión génica de cada célula individual. La evolución tecnológica continúa y se entra de lleno en el campo de la spatial biology, que incorpora la dimensión espacial al estudio de la expresión génica y permite entender no solo qué ocurre dentro de cada célula, sino también dónde ocurre.
Actualmente, la Genómica Funcional está integrada por siete personas y ocupa 200 metros cuadrados en la planta -1 del CEK. Da servicio a unos 40 grupos de investigación del IDIBAPS y participa en 90 proyectos de investigación internos, así como en 13 de otras instituciones. Encontraréis toda la información sobre los equipamientos de los que dispone, los servicios que ofrece y las tarifas en su apartado de la página web.
