La enfermedad hepática crónica constituye un problema de salud de gran impacto, ya que a menudo evoluciona de forma silenciosa hasta fases avanzadas como la cirrosis. A pesar de los avances en pruebas no invasivas, todavía existe una necesidad clara de disponer de herramientas que reflejen mejor los procesos biológicos reales que tienen lugar dentro del hígado y que ayuden a anticipar la evolución de cada paciente.
En este estudio, el equipo de investigación ha utilizado datos obtenidos de la secuenciación de ARN de célula única para identificar patrones de expresión de genes específicos en tres tipos de células hepáticas clave: las células endoteliales sinusoidales, las células estrelladas hepáticas y los macrófagos. A partir de estos patrones se han desarrollado tres puntuaciones que captan el estado funcional de estas células y su implicación en la progresión o regresión de la enfermedad.
"Estas puntuaciones nos permiten entender qué está pasando realmente a nivel celular dentro del hígado", explica Jordi Gracia Sancho, jefe del grupo de Biología vascular hepática del IDIBAPS, investigador CIBEREHD y líder del estudio. "Lo relevante es que no sólo informan sobre el estado actual del paciente, sino que tienen una capacidad predictiva muy elevada sobre su evolución clínica".
Estos biomarcadores o puntuaciones se han validado en más de 1.000 muestras de biopsias hepáticas, lo que refuerza la solidez de los resultados. Los análisis muestran valores predictivos muy altos para distintos indicadores clínicos muy importantes como la descompensación hepática, la progresión de la fibrosis o la hipertensión portal, lo que las convierte en candidatos prometedores para la práctica clínica futura. Además, los biomarcadores pueden medirse a partir de biopsias ya existentes, sin añadir nuevas pruebas invasivas para el paciente.
Según Gracia Sancho, "un aspecto clave es que estos biomarcadores podrían facilitar una toma de decisiones más personalizada, ayudando a identificar qué pacientes tienen más riesgo de descompensarse y cuáles podrían beneficiarse de una determinada estrategia terapéutica".
El proyecto destaca también por su alto potencial innovador y de transferencia, por lo que está siendo acompañado por la Oficina de Transferencia de Conocimiento y Tecnología del IDIBAPS. La tecnología ya es objeto de una solicitud de patente europea con el objetivo de facilitar su futuro desarrollo y aplicación clínica. En 2024, la iniciativa fue uno de los proyectos ganadores de la convocatoria Campus Clínic Innova y recibió financiación del programa Desarrollo Tecnológico en Salud (DTS) del ISCIII. Posteriormente, en 2025, obtuvo dos convocatorias competitivas del programa Industria del Conocimiento de AGAUR, en sus modalidades Innovadores y Producto.
El estudio se ha realizado en colaboración con Gilead Sciences, que ha contribuido a la validación retrospectiva de los biomarcadores en cohortes externas, reforzando así el valor traslacional del trabajo.
Artículo de referencia
Guixé-Muntet, S., Fernández-Iglesias, A., Lopez, D. et al. Sinusoidal cell–derived biomarker scores predict diagnosis and prognosis in chronic liver disease. BMC Med 24, 201 (2026). https://doi.org/10.1186/s12916-026-04733-y
