- ¿Qué es?
- Causas y factores de riesgo
- Síntomas
- Diagnóstico
- Tratamiento
- Evolución de la enfermedad
- Vivir con la enfermedad
- Investigación
- Preguntas frecuentes
-
La enfermedad en el Clínic
-
Equipo y estructura
¿Qué es la retinopatía diabética?
La retinopatía diabética es una complicación ocular causada por la diabetes. Los vasos sanguíneos de la retina se deterioran y producen hemorragias o acumulación de líquidos que pueden provocar pérdida de agudeza visual e, incluso, ceguera. Cuantos más años dura la diabetes, más riesgo hay de desarrollarla. Puede dar o no síntomas, por lo que la prevención pasa por hacerse revisiones periódicas del fondo de ojo.
La Retinopatía Diabética en primera persona
Los pacientes con más de 20 años de evolución de la diabetes, tienen mayor riesgo de tener retinopatía diabética. Es la primera causa de ceguera en adultos en edad laboral.
El control de la diabetes, lo primero. Que todo ayuda, pero que la diabetes se ha de controlar.
La retinopatía diabética es la enfermedad que se produce cuando la diabetes afecta al fondo del ojo, es decir, a la retina. Aparecen cambios en la circulación de los vasos de la retina que ocasionan hemorragias y acumulaciones de líquido. Estos fenómenos pueden causar pérdida de agudeza visual que puede llegar, en algunos casos, a la ceguera.
Es importante saber que el buen control de la diabetes desde el inicio de la enfermedad es la mejor estrategia preventiva para retrasar la aparición y/o la agresividad de las lesiones en la retina. Igualmente son muy importantes las revisiones periódicas del fondo del ojo para detectar y tratar pequeñas lesiones y evitar su progresión.
Es importante conocer la anatomía de la retina y las localizaciones de la afectación de la retinopatía diabética para entender bien la enfermedad. La parte central de la retina (mácula) es la responsable de la visión central fina y cuando está afectada, como en el caso de la retinopatía diabética con edema macular diabético, la visión disminuye de forma muy importante. Cuando la enfermedad no afecta a la mácula, como en la retinopatía diabética sin edema macular diabético, la visión no se deteriora hasta estadios muy avanzados y de peor pronóstico.
Esta diferencia tiene una gran importancia, ya que los pacientes con diabetes que no se quejan de pérdida de visión se deben revisar de manera periódica (cribados con retinografía) para detectar la enfermedad cuanto antes. En el caso de pacientes que sí se quejan de pérdida de visión deben dirigirse al oftalmólogo ya que pueden presentar edema macular diabético y necesitar tratamiento.
En general, tanto unos como otros, si se detectan a tiempo y con los tratamientos actuales, en la mayoría de los casos se consigue evitar la pérdida visual e, incluso, en algunos pacientes, mejorar la visión.
Clasificación de la Retinopatía Diabética
La retinopatía diabética se clasifica en función de los cambios que presenta el fondo del ojo.
En función de la gravedad y extensión de las lesiones se clasifican en:
- No proliferativa leve. Cambios leves en el fondo de ojo.
- No proliferativa moderada. Cambios graves, pero no en todo el fondo de ojo.
- No proliferativa grave. Cambios graves y en todo el fondo de ojo.
- Proliferativa. Aparición de nuevos vasos y/o hemorragias internas.
También se puede clasificar en función de si presenta o no cúmulo de líquido en la parte central de la retina, es decir, edema macular diabético:
- No edema macular diabético.
- Edema macular diabético.
La primera clasificación es muy importante ya que los pacientes no notan disminución de agudeza visual hasta las formas más graves (proliferativa). Es por ello que se realizan controles de fondo de ojo, normalmente con fotografía, para detectar la presencia y gravedad de la enfermedad lo antes posible. Por otra parte, la segunda clasificación también es importante porque los pacientes con edema macular diabético sí pierden visión desde el comienzo y pueden no recuperarla si no reciben el correcto tratamiento.
La retinopatía diabética es la primera causa mundial de ceguera en personas en edad laboral.
Por otra parte, cuanto más dura la diabetes, mayor riesgo de desarrollar retinopatía diabética. Es decir, en el momento en que se diagnostica la diabetes muy pocos pacientes con diabetes tipo 1 y solo hasta 1 de cada 3 con diabetes tipo 2 tiene retinopatía. Sin embargo, aquellas personas con diabetes de larga evolución (más de 20 años) la pueden desarrollar y puede llegar a afectar a más de 6 de cada 10 pacientes.
Contenidos relacionados
Información documentada por:
Publicado: 3 de julio del 2018
Actualizado: 29 de julio del 2025
Mantente al día sobre este contenido
Suscríbete para recibir información sobre las últimas actualizaciones relacionadas con este contenido.
(*) Campos obligatorios
¡Gracias por tu suscripción!
Si es la primera vez que te suscribes recibirás un mail de confirmación, comprueba tu bandeja de entrada.