El estudio compara estos pacientes con una cohorte histórica equivalente y concluye que el traslado precoz a Hospitalización a Domicilio no incrementa el riesgo de rechazo del órgano trasplantado ni afecta a la supervivencia del paciente o del riñón trasplantado durante el primer año. Los resultados evidencian un importante impacto en la eficiencia asistencial: la estancia hospitalaria convencional se reduce prácticamente a la mitad.
Durante este periodo, los profesionales de Hospitalización a Domicilio realizan visitas presenciales diarias, controles analíticos, seguimiento de los tratamientos inmunosupresores y monitorización clínica permanente, con disponibilidad las 24 horas del día para detectar y actuar rápidamente ante cualquier complicación. Se trata de un proceso coordinado entre los profesionales de Hospitalización a Domicilio y la Sección de Trasplante Renal.
Reducción de la estancia hospitalaria
El estudio compara los primeros 100 pacientes trasplantados de riñón que continuaron su recuperación mediante Hospitalización a Domicilio con una cohorte histórica equivalente. Los resultados muestran que este modelo reduce la estancia hospitalaria convencional de 9 a 5 días, sin incrementar el riesgo de rechazo del órgano (11 % frente al 16 %), ni afectar a la supervivencia del paciente o del riñón trasplantado al cabo de un año (97 % de supervivencia del injerto en ambos grupos).
Tampoco se observaron diferencias en la función renal ni en las tasas de reingreso a los 30 días (8 % frente al 16 %) o a los 90 días (19 % frente al 30 %), lo que confirma la seguridad del modelo.
Esta nueva manera de organizar el postoperatorio también se traduce en un uso más eficiente de los recursos sanitarios. El análisis económico muestra que el coste global del proceso de trasplante se reduce en cerca de 4.000 euros por paciente, principalmente gracias a la disminución de los días de hospitalización convencional y del consumo de recursos asociados, sin comprometer la calidad asistencial ni aumentar los reingresos.
El programa de Hospitalización a Domicilio del Clínic, en funcionamiento desde 1996, se ha consolidado como un modelo de referencia para ofrecer atención hospitalaria de alta complejidad fuera del hospital. La hospitalización a domicilio después de un trasplante se implantó durante la pandemia de COVID-19 para reducir el riesgo de infecciones nosocomiales en las personas trasplantadas. Desde entonces, este modelo se ha integrado de forma estable en la atención a los pacientes trasplantados renales gracias a la coordinación entre los equipos de Nefrología, Urología y Hospitalización a Domicilio.
Optimización de los recursos hospitalarios
Los autores concluyen que la Hospitalización a Domicilio representa una alternativa segura y eficiente para el postoperatorio del trasplante renal y que puede contribuir a optimizar los recursos hospitalarios, reducir la presión sobre las camas de hospitalización y favorecer la recuperación de los pacientes en un entorno más confortable, manteniendo los estándares de excelencia asistencial que caracterizan al programa de trasplante renal del Hospital Clínic Barcelona.
Artículo de referencia:
Cucchiari, D., Aldea, A., Baronet, A. et al. Safety and economic benefits of early hospital-at-home transfer after kidney transplantation: a propensity-score matched study from Spain. Eur J Health Econ (2026). https://doi.org/10.1007/s10198-026-01963-y
