El trabajo, que se enmarca en el proyecto europeo LIVERSCREEN, financiado por el programa Horizon 2020 y promovido y coordinado por el IDIBAPS, es el mayor realizado hasta la fecha en cribado de fibrosis hepática en población general. El estudio ha analizado cerca de 30.000 personas mayores de 40 años en nueve países europeos, utilizando una prueba no invasiva llamada FibroScan, una técnica que mide la rigidez del hígado y permite estimar el grado de fibrosis sin necesidad de biopsia.
Los resultados muestran que el 1,6 % de la población estudiada presenta una enfermedad hepática con fibrosis no diagnosticada previamente, una cifra relevante si se tiene en cuenta la ausencia de síntomas y el hecho de que se trata de población general. En una primera fase, en la que se realizó el FibroScan, el 4,6 % de las personas obtuvo un resultado elevado, sugestivo de fibrosis, y fue derivado al hospital para realizar pruebas confirmatorias especializadas. En la fase de confirmación diagnóstica se constató que el 32 % de los participantes evaluados en el hospital presentaban realmente enfermedad hepática crónica con fibrosis, lo que representa aproximadamente el 1,6 % del total de la población analizada.
“Disponer de métodos para identificar la fibrosis de manera precoz tiene implicaciones muy relevantes para los pacientes y la ciudadanía, ya que permite detectar la enfermedad en fases iniciales, intervenir sobre los factores de riesgo y aplicar medidas terapéuticas o preventivas antes de que exista un daño irreparable”, señala Pere Ginès, líder del proyecto, consultor sénior del Servicio de Hepatología del Hospital Clínic, catedrático de Medicina de la Universitat de Barcelona y jefe del grupo Enfermedades Crónicas del Hígado del IDIBAPS y del CIBEREHD.
La enfermedad hepática crónica es la primera causa de muerte prematura en todo el mundo, y la fibrosis es el principal determinante de la progresión de la enfermedad. La fibrosis hepática puede avanzar durante décadas sin dar señales y, a menudo, no se detecta hasta que con el paso de los años se desarrolla una cirrosis con complicaciones irreversibles.
La diabetes, la obesidad o el consumo de alcohol son factores determinantes en la aparición de fibrosis hepática
El estudio también ha permitido analizar con detalle el papel de los factores de riesgo, como la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipertensión, la dislipemia o el consumo nocivo de alcohol. Los datos revelan que la presencia de estos factores no solo incrementa la prevalencia de la fibrosis hepática y el riesgo de padecer una enfermedad hepática crónica, sino que, cuando coexisten, multiplican exponencialmente la probabilidad de desarrollarla.
“Los resultados nos ofrecen, por primera vez, una fotografía precisa de la distribución del riesgo hepático en Europa, y esto es clave para diseñar estrategias de cribado más eficientes, adaptadas a las necesidades de cada país y enfocadas a los grupos de población con mayor riesgo”, destaca Isabel Graupera, primera autora del artículo, especialista sénior del Servicio de Hepatología del Hospital Clínic e investigadora del IDIBAPS.
Los factores de riesgo metabólico o el consumo de alcohol están presentes en más del 70 % de la población. “Dada la alta prevalencia de estos factores, los enfoques de cribado deberían ampliarse más allá de grupos de alto riesgo estrechamente definidos e incluir a un amplio segmento de la población”, comenta Ginès.
Referencia del estudio:
Graupera I, Thiele M, Castera L et al. Prevalence of liver fibrosis in the general population (the LiverScreen project): a multinational European cohort study. The Lancet, 407, 1448-1458
