La migraña es mucho más que un dolor de cabeza
La migraña es una enfermedad neurológica que provoca episodios recurrentes de dolor de cabeza, pero su impacto va mucho más allá del dolor. Puede causar otros síntomas asociados antes, durante y después de la fase de dolor, e incluso entre los ataques. Es una de las principales causas de discapacidad en el mundo y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se encuentra entre las veinte enfermedades más incapacitantes. Afecta aproximadamente a una de cada siete personas y es tres veces más frecuente en las mujeres que en los hombres.
«Cuando hablamos de migraña no nos referimos a un simple dolor de cabeza. Es una enfermedad del sistema nervioso central con una sintomatología muy variada y con importantes cambios anatómicos y fisiológicos asociados», explica la Dra. Neus Fabregat, neuróloga del Hospital Clínic.
Los episodios pueden durar desde unas horas hasta varios días y, además del dolor, suelen ir acompañados de náuseas, vómitos y una elevada sensibilidad a la luz (fotofobia), al ruido (fonofobia) o a los olores (osmofobia). Durante una crisis, la actividad física suele empeorar los síntomas, por lo que muchas personas necesitan descansar en un espacio tranquilo y oscuro.
¿Por qué aparece la migraña?
La migraña es un tipo de cefalea que aparece como consecuencia de una alteración en el funcionamiento de diversas estructuras cerebrales. Tiene un importante componente hereditario y es frecuente encontrar antecedentes familiares.
Además, existen diversos factores que pueden desencadenar o agravar las crisis, o cronificar el dolor, como el abuso de medicamentos analgésicos, el estrés, la ansiedad, la depresión, el consumo excesivo de cafeína, la obesidad, las alteraciones del sueño, el ayuno, los cambios hormonales relacionados con el ciclo menstrual, algunos alimentos, el alcohol, los cambios bruscos de tiempo, determinados estímulos o la presencia de otros síndromes dolorosos.