La isquemia crónica de las piernas, también llamada enfermedad arterial periférica, aparece cuando las arterias que llevan sangre a las piernas se estrechan o se bloquean por la acumulación de grasa (aterosclerosis). Esto reduce el aporte de oxígeno a los músculos y tejidos.
¿Qué síntomas deben alertar?
Los signos más habituales son:
- Dolor al caminar que mejora con el reposo (claudicación intermitente)
- Sensación de frío en los pies
- Heridas que no cicatrizan
- En casos graves, riesgo de gangrena
¿Cómo mejorar la circulación?
El tratamiento empieza con cambios en el estilo de vida que pueden marcar la diferencia:
- Dejar de fumar: es el principal factor de riesgo
- Caminar de forma regular: idealmente en programas supervisados
- Cuidar la alimentación: y controlar el colesterol, la glucosa y la presión arterial
Tratamiento de la isquemia
Algunos fármacos ayudan a prevenir complicaciones y aliviar los síntomas:
- Antiagregantes (como aspirina o clopidogrel) para evitar coágulos
- Estatinas para controlar el colesterol
- En algunos casos, medicación para mejorar la circulación y reducir el dolor al caminar
¿Cuándo son necesarios procedimientos médicos?
Si los síntomas limitan mucho la vida diaria o hay riesgo de complicaciones, se pueden aplicar técnicas para recuperar el flujo sanguíneo:
- Angioplastia con o sin stent: se abre la arteria con un catéter y, si es necesario, se coloca un pequeño tubo para mantenerla abierta.
Fig. 1. A: Angioplastia con balón de un vaso distal de la pierna ocluido (flechas blancas sólidas). B: Resultado final con el vaso reabierto (flechas blancas vacías).
- Cirugía de bypass: se crea un “puente” con una vena o un injerto para rodear la obstrucción.
Fig. 2. Bypass distal a nivel del tobillo con vena safena del paciente (flechas blancas).
¿Por qué es importante detectarla a tiempo?
El tratamiento actual combina hábitos saludables, medicamentos y, cuando es necesario, intervenciones médicas. Detectar la enfermedad a tiempo es clave para evitar complicaciones graves como la amputación.
Cuidar la salud cardiovascular, caminar a diario y dejar el tabaco no solo mejora los síntomas, sino que puede cambiar la evolución de la enfermedad.
Información documentada per:
Dr. Vicenç Riambau. Jefe de Servicio de Angiología y Cirugía Vascular, Hospital Clínic Barcelona.
