El trabajo analiza los mecanismos celulares y moleculares que explican esta relación, así como los retos en el diagnóstico y el tratamiento.
En el artículo han participado el Dr. Josep M. Llovet, jefe del grupo de Investigación traslacional en oncología hepática del IDIBAPS, catedrático de Medicina de la UB, profesor ICREA y catedrático de Medicina en la Icahn School of Medicine del Mount Sinai; el Dr. Albert Gris-Oliver, investigador del mismo equipo; y el Dr. Ramon Bataller, jefe del Servicio de Hepatología del Clínic y del grupo Esteatohepatitis y transplante de hígado del IDIBAPS.
La relación entre la enfermedad hepática y el cáncer
Las enfermedades hepáticas esteatósicas —que incluyen tanto las asociadas a alteraciones metabólicas como las relacionadas con el consumo de alcohol— constituyen actualmente una de las principales causas en expansión de la enfermedad hepática crónica y del cáncer de hígado a nivel mundial. Se caracterizan por la acumulación de grasa en el hígado y pueden evolucionar hacia formas más avanzadas, como la inflamación crónica o esteatohepatitis, la fibrosis y la cirrosis, hasta llegar al desarrollo de tumores hepáticos, principalmente el carcinoma hepatocelular.
Los autores también destacan que los factores metabólicos y el consumo de alcohol suelen coexistir y potenciar conjuntamente el riesgo de cirrosis y cáncer hepático.
En las últimas décadas, la incidencia del carcinoma hepatocelular ha aumentado de manera significativa, en paralelo al incremento de factores de riesgo como la obesidad, la diabetes y otras alteraciones metabólicas.
Un proceso complejo con múltiples factores implicados
La revisión destaca que la progresión hacia el cáncer no depende de un único mecanismo, sino de una combinación compleja de factores de comportamiento (dieta, consumo de alcohol y sedentarismo), metabólicos, inmunológicos y genéticos. Entre los elementos clave que contribuyen a este proceso se encuentran la acumulación de lípidos en el hígado, la inflamación crónica, el estrés oxidativo con daño en el ADN y las alteraciones en el sistema inmunitario.
Estos factores crean un entorno favorable para el desarrollo y la progresión del tumor. Además, los autores subrayan que las diferentes causas de enfermedad hepática —metabólicas o alcohólicas— pueden dar lugar a tumores con características biológicas aparentemente similares, pero con mecanismos subyacentes diferenciados.
El papel clave del sistema inmunitario y del metabolismo
Uno de los aspectos centrales del artículo es el análisis de cómo el sistema inmunitario y el metabolismo interactúan en el desarrollo del cáncer de hígado. Los investigadores destacan que el microambiente tumoral —formado por células inmunitarias, metabolitos y factores inflamatorios— desempeña un papel determinante en la evolución de la enfermedad y en la respuesta a los tratamientos.
En este sentido, la investigación reciente ha permitido identificar subtipos de tumores asociados a diferentes perfiles moleculares e inmunológicos, que pueden estar relacionados con el pronóstico de los pacientes y con la eficacia de terapias como la inmunoterapia.
Retos en el diagnóstico y el tratamiento
El trabajo también pone de manifiesto que el cáncer de hígado asociado a estas enfermedades suele diagnosticarse en fases avanzadas. En particular, una proporción significativa de los tumores vinculados a alteraciones metabólicas puede aparecer en personas sin cirrosis, que habitualmente quedan fuera de los programas de vigilancia, lo que dificulta su detección precoz.
Los autores también señalan que cada vez existe más evidencia de que los tumores asociados a las enfermedades hepáticas esteatósicas pueden presentar características biológicas propias y diferenciadas, que condicionan la respuesta a tratamientos como la inmunoterapia.
Además, la coexistencia de la enfermedad hepática condiciona las opciones terapéuticas, ya que la función hepática suele estar comprometida. En este contexto, los autores subrayan la necesidad de mejorar las estrategias de detección precoz, identificar biomarcadores más precisos y desarrollar tratamientos adaptados a las características de la enfermedad hepática de cada paciente.
El trabajo también apunta al potencial de nuevas aproximaciones, como el análisis de datos multiómicos o el uso de herramientas de inteligencia artificial, para avanzar hacia una medicina más personalizada.
Hacia una investigación más precisa y personalizada
La revisión concluye que es necesario avanzar hacia una comprensión más detallada de las diferentes causas del cáncer de hígado, especialmente en relación con las enfermedades hepáticas esteatósicas, así como de los mecanismos específicos de cada paciente.
Los autores defienden que el cáncer de hígado asociado a estas enfermedades no debe considerarse una única entidad, sino un conjunto de subtipos biológicamente distintos que requerirán estrategias de prevención y tratamiento específicas para estos pacientes.
Por lo tanto, una aproximación más ajustada y adaptada a cada paciente podría mejorar el pronóstico y contribuir a reducir la carga global de esta enfermedad.
Referencia del estudio:
Rahbari M, Gris-Oliver A, Ramadori P, Aicher D, Sia D, Malek NP, Loomba R, Bataller R, Llovet JM, Heikenwälder M. The versatile interplay between steatotic liver disease and liver cancer. Nat Rev Cancer. 2026 Jun;26(6):415-436. doi: 10.1038/s41568-026-00918-y. Epub 2026 Apr 14.
