El artículo revisa de manera crítica el uso creciente del término “neuroinflamación” en el campo de la esquizofrenia y concluye que los marcadores clásicos de un proceso neuroinflamatorio, como el aumento marcado de determinadas citocinas, la reactividad microglial típica, la infiltración de células inmunitarias o la neurodegeneración, no se cumplen de manera consistente en esta enfermedad. Según los autores, reducir la enorme complejidad de los cambios neuroinmunes en la esquizofrenia a una etiqueta inflamatoria puede conducir a interpretaciones simplistas, condicionar la búsqueda de biomarcadores y desviar el diseño de nuevas terapias.
“Hablar de neuroinflamación en la esquizofrenia no hace justicia a lo que realmente observamos”, explican los autores. “Hay alteraciones neuroinmunes, sí, pero a menudo son sutiles, heterogéneas y con roles posiblemente adaptativos o compensatorios. Necesitamos palabras que reflejen esta complejidad y eviten asumir, de entrada, un proceso inflamatorio clásico”.
La propuesta del equipo es sustituir “neuroinflamación” por términos más descriptivos, como “alteraciones neuroinmunes” o “actividad neuroinmune alterada”, que engloban tanto cambios de signo inflamatorio como otros que no lo son, y que pueden variar a lo largo del desarrollo y del curso de la enfermedad. El objetivo es facilitar un lenguaje compartido entre disciplinas y mejorar la alineación entre la investigación básica, la clínica y el desarrollo de tratamientos, especialmente en un campo en el que las respuestas inmunes del cerebro tienen funciones fisiológicas más allá de la inflamación propiamente dicha.
“Cuando la terminología es imprecisa, también lo es la manera en que diseñamos estudios e interpretamos resultados”, añaden los investigadores. “Ser más cuidadosos con el lenguaje nos ayudará a identificar subgrupos de pacientes, priorizar biomarcadores útiles y probar intervenciones con mayor probabilidad de éxito”.
Con este posicionamiento, el grupo de Esquizofrenia del IDIBAPS promueve un debate internacional para avanzar hacia una nomenclatura consensuada, que represente mejor la biología subyacente y se adecúe más a los términos utilizados por el resto de especialidades médicas.
Artículo de referencia
Llorca-Bofí, V., Parellada, E., Morén, C. et al. Neuroinflammation: an unfortunate term to describe schizophrenia. Mol Psychiatry (2026). https://doi.org/10.1038/s41380-026-03450-5
