Sin embargo, llegó un momento en el que algo cambió. «Pensé: si estoy tranquila y me sigue pasando, aquí hay algo que no es normal». Aquel día pidió cita con su médica de atención primaria y solicitó que le realizaran todas las pruebas necesarias. Finalmente, un TAC permitió llegar al diagnóstico.
¿Por qué pueden retrasarse algunos diagnósticos?
Su experiencia pone de manifiesto que, en algunos casos, el diagnóstico de las enfermedades cardiovasculares en las mujeres puede retrasarse cuando los síntomas son poco específicos o se atribuyen inicialmente a otras causas.
«Hablamos de sesgo cuando existen diferencias en la atención médica, ya sea en el diagnóstico o en el tratamiento. En enfermedades como las cardiovasculares hemos visto que, a lo largo de los años, el diagnóstico ha llegado a menudo más tarde en las mujeres. Por eso, es fundamental aplicar las mismas estrategias diagnósticas y terapéuticas tanto a las mujeres como a los hombres», explica la Dra. Mercè Roqué.
Además, la especialista recuerda que muchas de las evidencias científicas disponibles todavía proceden de estudios en los que las mujeres están infrarrepresentadas. Esto provoca que, en algunos casos, los resultados no sean igualmente extrapolables a ambos sexos y refuerza la necesidad de incorporar la perspectiva de sexo y género en la investigación biomédica.
Las enfermedades coronarias, como el infarto de miocardio, son la principal causa de muerte entre las mujeres.
A pesar de ello, todavía existe un gran desconocimiento sobre su impacto en el pronóstico, sus posibles complicaciones y la pérdida de calidad de vida.
El problema es que, cuando el modelo estándar no incluye a las mujeres, se infravaloran los riesgos, lo que se traduce en errores y retrasos diagnósticos, efectos adversos y tratamientos menos eficaces.
Según los especialistas, este retraso resulta especialmente preocupante entre las mujeres jóvenes, ya que un diagnóstico precoz es clave para iniciar el tratamiento y reducir el riesgo de complicaciones.