Un estudio participativo basado en una simulación de repartición de presupuesto revela que la accesibilidad a los profesionales sanitarios es la dimensión más valorada de la experiencia del paciente, seguida de la educación terapéutica y el trato respetuoso. Otros aspectos, como la toma de decisiones compartida, la información, la participación en la gobernanza y el entorno físico, obtienen una priorización menor. Los resultados también muestran diferencias según el género en la valoración de determinadas dimensiones. En este sentido, los resultados pueden contribuir a orientar estrategias más ajustadas a las necesidades reales de la población.
El proyecto ha sido impulsado por Anne-Sophie Gresle, del Observatorio de la Experiencia del Paciente del Hospital Clínic Barcelona, junto con otras instituciones del Campus Clínic como el IDIBAPS, la Universitat de Barcelona, ISGlobal y también la Barcelona School of Management.
El estudio se llevó a cabo durante una jornada de puertas abiertas del hospital en 2024, donde 78 participantes distribuyeron un presupuesto ficticio de 500 euros entre siete dimensiones clave de la experiencia del paciente, definidas a partir de la literatura y de más de 70 grupos focales. Los resultados muestran una clara jerarquía de prioridades: el acceso a los profesionales se considera el elemento más crítico (22% del presupuesto), seguido de la educación terapéutica y el trato respetuoso (17% cada una), mientras que la toma de decisiones compartida (12%), la información (11%) y la participación (11%) ocupan un segundo nivel. Finalmente, el entorno físico fue el que presentó un menor peso (10%). El análisis estadístico confirmó diferencias significativas en la distribución de los recursos entre dimensiones, indicando patrones de preferencia diferenciados.
En cuanto a las diferencias de género, tanto hombres como mujeres coinciden en situar la accesibilidad como primera prioridad. Sin embargo, los hombres asignan más peso a la educación terapéutica (19% frente al 16% en mujeres), mientras que las mujeres dan más importancia al trato respetuoso (18% frente al 14% en hombres).
En 2026 se ha vuelto a realizar el mismo experimento, lo que permite observar la evolución de las preferencias y comprobar que algunas tendencias se consolidan. El trato respetuoso, la educación terapéutica y la accesibilidad a los profesionales siguen ocupando posiciones prioritarias. Paralelamente, gana peso una nueva tendencia vinculada a los espacios y al entorno físico, que pasa del 10% del presupuesto asignado en 2024 al 15% en 2026. Este incremento podría estar relacionado con el contexto actual, en el que se plantea el nuevo Campus de Salud Clínic-UB, lo que puede haber contribuido a que estos aspectos estén más presentes en el imaginario de la ciudadanía.
Los autores señalan también que el estudio tiene limitaciones, como el tamaño de la muestra y el carácter voluntario de la participación, lo que puede limitar la generalización de los resultados. Aun así, consideran que la metodología participativa utilizada ofrece un enfoque innovador para identificar las prioridades de la ciudadanía e impulsar modelos de atención más centrados en las personas.
Estos resultados evidencian la importancia de implicar activamente a la ciudadanía en la definición de las prioridades asistenciales. La investigación se enmarca en el contexto de la transformación hacia modelos de atención basados en valor, donde la experiencia del paciente se considera un pilar fundamental, junto con la seguridad y la efectividad clínica. Así, los resultados pueden servir para guiar estrategias más adaptadas a las necesidades de la población y favorecer una mejor respuesta del sistema de salud.
Referencia del estudio:
Gresle A-S, Fernando J, Scandurra R, et al. An exercise in the prioritization of patient experience dimensions: What is important and for whom? A resource allocation simulation. Health Services Management Research. 2026;0(0). doi:10.1177/09514848261435936
