Clínic Barcelona
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Una técnica con fluorescencia ósea aumenta la precisión de las cirugías de recambio de prótesis de cadera

Un estudio llevado a cabo por el Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Clínic de Barcelona ha comprobado la efectividad del marcaje con tetraciclinas en las cirugías de recambio de prótesis de cadera. La fluorescencia de las tetraciclinas permite diferenciar el hueso sano del necrótico para, así, retirarlo y evitar futuras infecciones.  

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Una de las complicaciones más comúnes de la cirugía de prótesis de cadera es la infección. Su principal causa es la presencia de zonas de hueso necrótico, es decir, zonas donde se ha producido la muerte celular, y en las que el tejido ya no se puede recuperar. Por este motivo, durante una cirugía de recambio de prótesis de cadera, debe retirarse siempre todo aquel tejido no viable. Sin embargo, la identificación del tejido necrótico es complicada. Establecer cuáles son los límites de la zona que se elimina depende con frecuencia del criterio subjetivo del cirujano.

En este estudio, realizado por el Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Clínic de Barcelona, se han usado tetraciclinas, un tipo de antibióticos, para delimitar con más precisión qué zonas óseas deben retirarse. Se ha usado este antibiótico porque tiene una característica especialmente útil: es fluorescente cuando se irradia con luz ultravioleta.  Además, las tetraciclinas se depositan en el calcio del hueso sano, por lo que permiten diferenciar las zonas donde ya se ha producido una necrosis de las que no.

Esta técnica se usa en otros ámbitos como la cirugía maxilofacial o la traumatología, pero por el momento no se había usado en cirugía protésica. Para comprobar si esta técnica es fectiva en estos casos, se ha hecho un estudio preliminar en tres pacientes con infecciones crónicas y graves de prótesis de cadera, bajo tratamiento con tetraciclinas. Durante la operación de recambio de prótesis se irradió la zona con luz ultravioleta para que apareciera la fluorescencia ósea y, así, definir con más precisión qué zonas del fémur debían ser retiradas.

En los tres pacientes, el hueso retirado se sometió a estudios anatomopatológicos y se comprobó la presencia de signos de infección ósea en las zonas retiradas.  Ninguno de los tres pacientes ha presentado recurrencia de la infección un año después de la intervención. Este resultado sugiere que se pudo retirar de forma precisa y efectiva todas aquellas partes del hueso que presentaban infección o necrosis.

La conclusión del estudio fue que la utilización de la fluorescencia ósea tras realizar el marcaje con tetraciclinas resultó una herramienta útil para detectar la presencia de hueso no viable. Por lo tanto, esta técnica debería ser puesta a prueba en estudios más amplios para saber si se podría generalizar su aplicación en las operaciones de prótesis de cadera.

Autor: Dr. Ernesto Muñoz, Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Clínic de Barcelon