¿Qué es una ablación cardíaca?

Tiempo de lectura: 5 min

La ablación cardíaca es un procedimiento utilizado para tratar algunas arritmias, es decir, alteraciones del ritmo del corazón. Se realiza mediante unos catéteres muy finos que se introducen hasta el corazón y en los que se aplica energía (calor, frío o campos eléctricos) en la zona de la alteración para eliminarla y restablecer el ritmo normal.

La ablación cardíaca es un procedimiento que permite corregir los problemas en los que se ve afectada la frecuencia y la coordinación de los latidos del corazón. Para ello se introducen unos catéteres muy finos a través de las venas hasta el corazón. Estos catéteres permiten identificar con precisión la zona responsable de la arritmia y aplicar energía de forma controlada para eliminarla.

Actualmente se pueden utilizar diferentes tipos de energía para realizar la ablación:

  • Radiofrecuencia, que genera calor.
  • Crioablación, que utiliza frío.
  • Electroporación o Pulsed Field Ablation (PFA), basada en campos eléctricos de alta intensidad.

Estas técnicas crean lesiones muy precisas sobre el tejido responsable de la arritmia con el objetivo de restablecer un ritmo cardíaco normal. Este procedimiento se utiliza habitualmente para tratar diferentes tipos de arritmias, como la fibrilación auricular, diversas taquicardias supraventriculares y, en casos seleccionados, taquicardias ventriculares.

¿Cuándo es necesario realizar una ablación cardíaca?

La ablación cardíaca puede ser el tratamiento de primera elección en algunos tipos de arritmias. En otras situaciones, se indica cuando los fármacos antiarrítmicos no han conseguido controlar adecuadamente el problema o provocan efectos adversos.

El electrofisiólogo, el cardiólogo especializado en arritmias, estudia cada caso de manera individual y decide conjuntamente con el paciente cuál es la mejor opción de tratamiento.

El objetivo es escoger el tratamiento que ofrezca mayor seguridad y eficacia para controlar la arritmia y mejorar la calidad de vida.

¿Cómo debo prepararme para una ablación cardíaca?

Antes del procedimiento, el equipo médico da instrucciones específicas. En general, hay que tener en cuenta algunos aspectos:

Agua, comida y reloj tachados que indican no comer

Estar en ayunas durante al menos 6–8 horas antes del procedimiento. 

Imagen de una pastilla tachada

En algunos casos, puede ser necesario suspender temporalmente la medicación antiarrítmica, así como no tomar anticoagulantes o antiagregantes. 

Mujer con picor en la zona genital

En ocasiones, puede ser necesario rasurar la zona de la ingle, que es habitualmente el lugar por donde se introducen los catéteres. 

Persona sentada en un sofá con un médico

Es importante informar al equipo médico sobre alergias a medicamentos o al contraste yodado. 

TAC o RNM

Según el tipo de arritmia puede ser necesario realizar pruebas previas como una analítica, un TAC o una resonancia magnética cardíaca. 

¿Cómo se realiza la ablación cardíaca?

La ablación cardíaca se realiza en una sala especializada de electrofisiología cardíaca equipada con tecnología avanzada de diagnóstico y navegación cardíaca.

El día del procedimiento el paciente puede ingresar el mismo día en el Hospital de Día de Cardiología o bien proceder de una hospitalización previa.

Antes de comenzar, el equipo de enfermería comprueba los datos del paciente, revisa los antecedentes médicos y confirma posibles alergias. También se coloca una vía venosa en el brazo para administrar medicación si es necesario.

Durante el procedimiento se introducen varios catéteres a través de las venas de la ingle hasta el corazón. Estos catéteres permiten estudiar el sistema eléctrico cardíaco y localizar con precisión la zona responsable de la arritmia.

En algunos momentos, se pueden provocar las arritmias de manera controlada para identificar su origen. Una vez localizada la zona responsable, se aplica energía para eliminar el tejido que genera la arritmia.

Según el tipo de arritmia, el procedimiento puede ser más sencillo o complejo. En algunos casos, se realiza con anestesia local y sedación, mientras que en otros puede requerir anestesia general y el uso de sistemas avanzados de mapeo tridimensional del corazón.

¿Qué sensaciones tendré durante la prueba?

En los procedimientos realizados con sedación el paciente puede notar palpitaciones durante el estudio, ya que en algunos momentos se provocan las arritmias de manera controlada para identificar su origen.

Cuando se aplica la energía de ablación se puede notar una sensación de calor o presión en el pecho, que habitualmente es breve y bien tolerada.

En los procedimientos realizados con anestesia general, el paciente permanecerá dormido durante toda la intervención.

El equipo médico explicará en todo momento qué está sucediendo y administrará medicación para garantizar el máximo confort.

¿Cómo es el postoperatorio?

Una vez finalizado el procedimiento, el paciente debe permanecer en reposo durante unas horas para evitar sangrado en la zona de punción.

En ablaciones sencillas el paciente puede volver a casa el mismo día. En procedimientos más complejos puede ser necesario permanecer una noche en el hospital.

En los días posteriores es posible notar una ligera molestia en la zona de la ingle o algún episodio puntual de palpitaciones mientras el corazón se recupera.

El equipo médico indicará cuándo se puede retomar la actividad habitual.

¿Cuánto dura la prueba?

La duración del procedimiento depende del tipo de arritmia.

En los casos más sencillos puede durar aproximadamente una hora, mientras que en procedimientos más complejos puede prolongarse varias horas.

¿Qué complicaciones pueden existir?

La ablación cardíaca es un procedimiento seguro, pero como cualquier procedimiento médico puede conllevar algunos riesgos.

Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran las relacionadas con la punción de la ingle, como hematomas o pequeños sangrados.

En casos poco frecuentes pueden aparecer:

  • Infección en el punto de punción.
  • Acumulación de líquido alrededor del corazón.
  • Alteraciones del ritmo cardíaco que requieran tratamiento adicional.
  • Reacciones alérgicas a medicamentos o contraste.
  • Formación de coágulos que pueden producir trombosis o embolia.

Estas complicaciones son poco frecuentes y todo el equipo médico toma las medidas necesarias para minimizar el riesgo.

¿Quién realiza la prueba?

La ablación cardíaca se realiza por cardiólogos especialistas en electrofisiología cardíaca.

Durante el procedimiento también participan profesionales de enfermería especializada, técnicos sanitarios e ingenieros biomédicos. En los casos más complejos se trabaja conjuntamente con el equipo de anestesiología.

¿Dónde se realiza la prueba?

Este procedimiento se realiza en los quirófanos de electrofisiología cardíaca. Estas salas están equipadas con tecnología avanzada que permite realizar los procedimientos con la máxima precisión y seguridad, incluyendo sistemas de radiología, mapeo cardíaco tridimensional, monitorización continua del ritmo cardíaco y equipos de ecografía avanzada.

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Publicado: 8 de abril del 2026
Actualizado: 8 de abril del 2026

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