Un proyecto elaborado junto a . Este enlace se abre en una nueva pestaña.

Antes del Trasplante Cardíaco

Tiempo de lectura: 4 min

El trasplante cardíaco es una cirugía que no tiene ni fecha ni hora fija. Cuando el hospital recibe un corazón se revisan todos los pacientes que pueden recibirlo y se selecciona al mejor receptor. Se avisa al paciente de forma immediata para que se dirija al hospital, donde comienza a recibir medicación inmunosupresora.

De forma simulánea se organiza lo que se denomina "extracción", en la que un equipo de cirujanos y perfusionistas se traslada al hospital donante para asegurarse de que el corazón es válido, y llevarlo tan rápido como sea posible al centro en el que se trasplantará.

Una vez se sabe que "el corazón es bueno", el receptor se traslada a quirófano y se procede a realizar la cirugía.

El Trasplante Cardíaco

El trasplante cardíaco se hace con esternotomía media: el esternón se abre por la mitad y con circulación extracorpórea (una máquina que temporalmente hace de corazón y de pulmón). Durante la cirugía se quita el marcapasos o desfibrilador que lleva el paciente. La cirugía dura unas 4-5 horas.

Después de la cirugía

Después de la cirugía, al paciente es trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) donde se le realizan analíticas, radiografías y electrocardiogramas de control y, luego, inicia la medicación con inmunosupresores.

Pasadas unas horas, se para la sedación y se despierta al paciente. Una vez despierto, se intenta que se siente en la silla y empiece a hacer fisioterapia y rehabilitación tan pronto como sea posible. Al cabo de unos días en la UCI el paciente es trasladado a cuidados intermedios y a la sala convencional, donde sigue con el proceso de rehabilitación. De forma periódica, se controla la medicación inmunosupresora para ajustar la dosis. Además, se realizan ecocardiografías para controlar el buen funcionamiento del nuevo corazón. Antes del alta, se hace una biopsia para descartar que haya rechazo.

Alta hospitalaria

Médico, paciente y símbolo recurrente

Una vez el paciente es dado de alta, durante el primer año realiza visitas periódicas con el equipo de trasplante y en los primeros seis meses se le practican biopsias y analíticas de control de la inmunosupresión, ecocardiograma y radiografía de tórax. Con estos controles se detecta a tiempo el rechazo, si es que se da. Si hay rechazo se trata con corticoides y se adecua la medicación inmunosupresora.

Corazón, bacterias, símbolo peligro

También hay que controlar que no haya infecciones después del trasplante. Para evitar las infecciones durante el primer mes, tras el trasplante, se administra un tratamiento preventivo. Pasados ​​los primeros meses, la medicación se puede reducir porque el riesgo de infecciones y de rechazo es menor. Tras los 12 primeros meses se simplifica la medicación, las visitas son semestrales y se llevan a cabo en consultas externas.

Tubo analítica, pastillas tachadas

Cuando el paciente tiene que hacerse analíticas para comprobar la medicación que hay en la sangre, no debe tomarse las pastillas porque los resultados pueden salir alterados, pero sí una vez se realiza la extracción.

Móvil, consulta, correo electrónico

El paciente siempre ha de poder comunicar las dudas o problemas de salud que tenga al equipo de enfermería de trasplante, por teléfono o correo electrónico, para ser visitado en el hospital de día. 

Fármacos azules y verdes correctos

Tomar de forma correcta la medicación es el pilar básico del éxito del trasplante. Nunca se debe dejar de tomar ni añadir otros medicamentos sin consultar al equipo de trasplante. El paciente debe tomar mucha medicación durante los primeros meses que se va reduciendo con el tiempo. Si el paciente presenta algún efecto secundario cuando toma la medicación, debe consultarlo con el equipo médico y no dejar el tratamiento, porque puede presentar problemas.

Pastillas con rayas verdes, azules y blancas

Hay fármacos que pueden interferir con los medicamentos inmunosupresores. Es lo que se conoce como 'medicamentos incompatibles'. Por lo tanto, el paciente debe comunicar a su equipo médico los cambios de medicación realizados por otro facultativo que no sea su especialista. Además, no debe tomar ningún medicamento por iniciativa propia. Cada medicamento se debe tomar en un horario concreto, especialmente los inmunosupresores. Si se olvida alguna toma, no se debe acumular la dosis con la del día siguiente, sino que se puede tomar más tarde, durante el mismo día.

Un proyecto elaborado junto a . Este enlace se abre en una nueva pestaña.

Información documentada por:

Elena Sandoval Martínez
Josefina Casal Rodríguez
Judit Prats
M. Angeles Castel Lavilla

Publicado: 15 de julio del 2019
Actualizado: 15 de julio del 2019

Mantente al día sobre este contenido

Suscríbete para recibir información sobre las últimas actualizaciones relacionadas con este contenido.

¡Gracias por tu suscripción!

Si es la primera vez que te suscribes recibirás un mail de confirmación, comprueba tu bandeja de entrada.

Ha ocurrido un error y no hemos podido enviar tus datos, por favor, vuelve a intentarlo más tarde.