Los inhibidores de puntos de control inmunitario han revolucionado el tratamiento de diversos cánceres, ya que evitan el efecto inmunosupresor de los tumores y permiten que las células del sistema inmunitario de los pacientes ataquen al cáncer. Sin embargo, una gran parte de los pacientes no responde o experimenta recaídas, principalmente porque sus tumores presentan poca actividad inmunitaria previa. Por ello, uno de los grandes retos de la investigación en inmunoterapia es encontrar maneras de “activar” previamente el sistema inmunitario y así convertir tumores “fríos” (con baja actividad inmune) en tumores “calientes”, donde estos fármacos sean mucho más efectivos.
Partiendo de esta necesidad, el equipo del Clínic‑IDIBAPS, en el marco del Clínic Barcelona Comprehensive Cancer Centre, ha investigado si la administración de ADN no codificante encapsulado en nanopartículas lipídicas podía reforzar la respuesta inmunitaria antitumoral del propio paciente.
“Nuestra hipótesis era sencilla: si conseguimos encender los mecanismos de alarma innatos del sistema inmunitario dentro del tumor, podemos facilitar que el tratamiento con inhibidores de puntos de control inmunitario funcione en muchos más casos”, explica Guedan.
Resultados en múltiples modelos tumorales
Los experimentos se han llevado a cabo en modelos murinos de carcinoma hepatocelular, leucemia mieloide aguda y melanoma. En todos ellos, la administración de las nanopartículas provocó: una fuerte activación inmunitaria, con aumento de citocinas y reclutamiento de linfocitos citotóxicos en el tumor; una disminución del crecimiento tumoral; y una prolongación significativa de la supervivencia de los animales.
Uno de los resultados más relevantes es que las nanopartículas muestran un efecto sinérgico con los inhibidores de puntos de control inmunitario, ampliando de manera notable la supervivencia tanto en tumores sensibles como en tumores resistentes a estos tratamientos. Esta sinergia no aumenta los efectos adversos y, en algunos casos, permite reducir la dosis necesaria de nanopartículas sin perder eficacia.
Según Alba Rodríguez‑Garcia, una de las primeras autoras del estudio e investigadora del grupo de Inmunoterapias Celulares para el Cáncer, “nuestros resultados indican que esta estrategia tiene potencial para ampliar el número de pacientes que se benefician de esta inmunoterapia. Es especialmente prometedor ver que funciona también en modelos resistentes, uno de los grandes desafíos clínicos actuales”.
Hacia nuevas combinaciones de inmunoterapia
Activar el sistema inmunitario dentro del tumor podría convertirse en una herramienta clave para lograr que más pacientes respondan a la inmunoterapia. Además, la tecnología de nanopartículas permitiría en el futuro incorporar otras moléculas inmunomoduladoras o adaptarlas para dirigirlas a tipos de tumor concretos.
El grupo prevé continuar los estudios preclínicos para determinar qué tumores podrían beneficiarse más y explorar opciones para trasladar esta estrategia a ensayos clínicos iniciales.
El estudio se ha llevado a cabo en colaboración con Spark Therapeutics, empresa del grupo Roche, que ha desarrollado las nanopartículas y ha contribuido a su caracterización en otros modelos tumorales, mientras que la parte experimental en carcinoma hepatocelular se ha realizado íntegramente desde el IDIBAPS.
Artículo de referencia
DNA delivered by lipid nanoparticles induces CD8+ T cell–dependent antitumor responses and enhances anti–PD-L1 therapy. Seoyun Yum et al. JCI Insights. March 23, 2026
