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Saber más sobre la Obesidad

Tiempo de lectura: 4 min

A) Recomendaciones dietéticas tras Cirugía Bariátrica

Tras la cirugía bariátrica deberá seguirse una dieta de progresión,  de duración variable, con la incorporación gradual de alimentos en diferentes texturas comenzando con líquidos, triturados, blandos, y finalmente consistencias más sólidas.

Para garantizar una correcta tolerancia alimentaria, se recomienda comer y beber despacio, consumir pequeños volúmenes de forma frecuente, y comer despacio, masticando muy bien la comida. Una vez normalizada la textura y asegurada la tolerancia alimentaria, la pauta alimentaria tras cirugía bariátrica tiene como objetivo asegurar una pérdida de  peso saludable, principalmente a partir de la masa grasa minimizando la pérdida de masa muscular, para ello deberá priorizar el consumo de alimentos ricos en proteínas y reducir el consumo de alimentos ricos en grasas y azúcares. Se deberá complementar la pauta con suplementos de vitaminas, minerales y proteínas pautados por su equipo médico, por ello se le realizarán análisis de sangre y pruebas complementarias de forma periódica.

Con el objetivo de conseguir la máxima pérdida de peso, tras la cirugía deberá continuar recibiendo una educación alimentaria con la finalidad de mantener unos hábitos alimentarios saludables y un programa regular de actividad física. Por ello, es importante que el paciente se opere en un contexto de equipo multidisciplinar, y que siga acudiendo a los controles postoperatorios de forma regular.

B) La diabetes tipo 2 tras la Cirugía Bariátrica

La incidencia de diabetes tipo 2 (DM2) continua aumentando a nivel mundial, principalmente por efecto de la epidemia de la obesidad. Uno de los principales beneficios descritos de la cirugía bariátrica es que produce mejoría y remisión de la diabetes tipo 2. A corto plazo, se ha descrito un alto porcentaje de éxito en remisión de la enfermedad (es decir, niveles normales de glucosa en sangre en ausencia de tratamiento para la diabetes). Sin embargo, a largo plazo una proporción de pacientes que presentaron inicialmente remisión de la enfermedad presentan una recidiva (es decir, precisan reiniciar el tratamiento hipoglucemiante para mantener un buen control glucémico).

Varios estudios han descrito los factores predictores de una menor probabilidad de remisión de la DM2 a medio y largo plazo: entre los que están la edad, la duración de la enfermedad, disminución de la función/reserva de la célula beta del páncreas (célula productora de insulina), peor control glucémico, tratamiento con insulina previo a la cirugía y escasa pérdida de peso inicial. Siendo los dos últimos factores los que han demostrado tener un mejor poder predictivo.

Es importante informar adecuadamente a los pacientes que se someterán a este tipo de cirugía acerca de la probabilidad de resultados subóptimos en la diabetes tipo 2 para guiar al paciente en su decisión de someterse a esta cirugía y ajustar sus expectativas.

C) Obesidad y COVID-19

Obesidad y infección por COVID-19

Las personas con obesidad tienen un mayor riesgo no sólo de infectarse por COVID-19, sino también de tener una peor evolución, con mayores tasas de hospitalización. Además, suele haber un alto porcentaje de personas con obesidad en las unidades de cuidados intensivos, las cuales tienen un mayor riesgo de mortalidad. Los factores que podrían influir en el incremento de la mortalidad por COVID-19 son varios: la obesidad se caracteriza por un estado inflamatorio crónico de bajo grado, con incremento de citoquinas (moléculas inflamatorias), que disminuye la capacidad de respuesta ante la infección respiratoria por la COVID-19 y propicia un empeoramiento de la enfermedad. Además, la obesidad se asocia a una inmunidad deteriorada, lo que las hace más susceptibles frente a todo tipo de infecciones, con una respuesta deficiente al tratamiento con antivirales y una menor eficacia a las vacunas. Por otro lado, especialmente en las personas con obesidad abdominal, se da una mayor dificultad respiratoria por disminución del volumen de reserva respiratoria, resistencia al flujo aéreo y dificultades de movilización de la caja torácica, facilitando que se produzca una insuficiencia ventilatoria que puede empeorar la progresión de la infección.

Obesidad y confinamiento por COVID-19

La pandemia por COVID-19, sus implicaciones y las medidas de confinamiento que se están adoptando para controlarla han afectado en muchos aspectos a prácticamente toda la sociedad. Las personas con obesidad han sufrido durante el confinamiento causado por la primera ola de la pandemia las mismas consecuencias que cualquier otra persona, a nivel emocional, de estilo de vida, conducta alimentaria, así como en la evolución del peso. La actividad física ha disminuido notablemente, han tenido más dificultades para mantener una pauta alimentaria saludable y, en general, ha habido una tendencia a comer más y a hacerlo en respuesta a la ansiedad, el aburrimiento, u otras emociones negativas. También se ha observado una tendencia al aumento de peso.

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Información documentada por:

Alba Andreu Martí
Lilliam Flores Meneses
Silvia Cañizares Alejos

Publicado: 17 de agosto del 2018
Actualizado: 20 de enero del 2022

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