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Diagnóstico del Cáncer de Próstata

Tiempo de lectura: 3 min
carpeta con historia clínica

Manifestaciones clínicas.

Tubo extracción de sangre

Analítica de sangre. El Antígeno Prostático Específico (PSA) es una sustancia producida por la próstata detectable en un análisis de sangre. Los hombres normalmente tienen niveles de PSA bajos en la sangre, un alto nivel puede ser un signo de cáncer.

Prueba tacto rectal

Tacto rectal. El tacto rectal es un examen que realiza el médico para palpar el final del tubo digestivo para explorar el recto y la próstata.

Prueba biopsia de próstata

Biopsia de próstata. Permite obtener muestras de la próstata para confirmar el diagnóstico anatomopatológico.

Diagnóstico bioquímico

El PSA es una proteína de la familia de las calicreínas producida por acinos y túbulos prostáticos encargada de la licuefacción del líquido seminal.

Los niveles del PSA se pueden alterar por otras enfermedades prostáticas como la hiperplasia benigna de próstata. Clásicamente, se han considerado como valores normales los valores mayores o iguales a 4 ng/ml. Niveles más elevados de PSA aumentan las posibilidades de presentar un tumor de próstata. El valor predictivo positivo del PSA en niveles comprendidos entre 4-10 ng/ml es del 20-30% y del 42 a 71,4% para niveles superiores a 10 ng/ml.

El cribado a nivel poblacional se realiza en aquellos pacientes que presentan un mayor riesgo de presentar un cáncer de próstata:

  • Hombres entre 50-70 años.
  • Hombres de más de 45 años con un familiar con cáncer de próstata.
  • Hombres con un PSA mayor de 1ng/ml a los 40 años.
  • Hombres con un PSA mayor de 2ng/ml a los 60 años.

Biopsia prostática

La biopsia prostática se suele realizar cuando hay una elevación de PSA o tacto rectal sospechoso. Aunque el PSA sea normal es imprescindible para diagnosticar un tumor de próstata.

Prueba biopsia transrectal

Biopsia transrectal y transperineal. Se puede realizar por dos vías diferentes, la vía transrectal y la vía transperineal. La más frecuente es la vía transrectal, que se puede realizar con anestesia local o con sedación. Las biopsias transperineal se realiza en el quirófano bajo sedación. Las biopsias se realizan guiadas por ecografía transrectal y habitualmente se toman muestras de la zona periférica de la próstata de manera sistemática.

Aparato de Resonancia, RNM

Biopsia dirigida. La Resonancia Magnética Nuclear (RMN) permite visualizar las zonas afectadas y realizar biopsias sistemáticas y dirigidas a las zonas de la próstata sospechosas.

Estudio del grado de extensión / Estadificación

Las pruebas de imagen en el cáncer de próstata tienen un papel clave tanto en el diagnóstico como en la indicación de tratamiento y seguimiento de los pacientes.

Cuando hay una sospecha clínica en un paciente, está indicado hacer una Resonancia Magnética (RM) de la próstata. Se trata de una prueba de imagen multiparamétrica con contraste endovenoso. La RM permite observar la presencia de una lesión y dirigir la biopsia que se requiere para confirmar su presencia. En caso de que haya un cáncer, la RM permite valorar su localización y saber si se encuentra solo en la próstata o se extiende más allá, así como la presencia de enfermedad fuera de la próstata.

Hay que conocer la extensión de la enfermedad para hacer una adecuada selección del tratamiento más adecuado. Cuando puede haber enfermedad diseminada a distancia se realiza una tomografía computarizada (TC) y una gammagrafía ósea. La TC utiliza radiación ionizante generalmente con administración de contraste endovenoso y estudia el resto del abdomen y el tórax. La gammagrafía ósea utiliza un trazador radiactivo que se fija en los huesos y permite estudiar todo el esqueleto.

Tras tratarse, los pacientes se controlan con visitas médicas, analíticas con marcadores tumorales y seguimiento con pruebas de imagen que incluyen la RM para valorar recaídas locales a nivel de la próstata y pelvis, y la TC y la gammagrafía ósea para la resto del cuerpo.

En ocasiones, es necesario realizar una PET/TC (tomografía por emisión de positrones) tanto en el momento del diagnóstico, para valorar la extensión de la enfermedad, como cuando hay sospecha de recaída. La PET/TC utiliza un trazador radiactivo, la Colina-18F, que muestra los territorios donde la enfermedad prostática está activa, aunque tengan un tamaño pequeño.

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Información documentada por:

Antoni Vilaseca
Ascensión Gómez Porcel
Izaskun Valduvieco
Meritxell Costa
Oscar Reig Torras
Pilar Paredes Barranco
Rafael Salvador

Publicado: 6 de mayo del 2019
Actualizado: 6 de mayo del 2019

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