7 de enero del 2026
- ¿Qué es?
- Causas y factores de riesgo
- Síntomas y signos
- Diagnóstico
- Tratamiento
- Vivir con la enfermedad
- Investigación
- Preguntas frecuentes
-
La enfermedad en el Clínic
-
Equipo y estructura
Vivir con Cáncer de Próstata
Hay cánceres de próstata que crecen de forma muy lenta y dan poca sintomatología, pero incluso cuando el cáncer de próstata ya ha pasado a otros órganos, a menudo se puede controlar bien con los medicamentos anticancerígenos, por lo que la persona puede tener una buena calidad de vida durante años.
Una vez diagnosticado un cáncer de próstata se asigna al paciente un equipo multidisciplinar, es decir, diferentes profesionales (oncólogos, radioterapeutas, enfermeras urológicas y oncológicas, dietistas, farmacéuticos, psicólogos) que trabajan en equipo para ofrecer el mejor tratamiento y apoyo durante el período de enfermedad y de tratamiento.
Estos tratamientos pueden provocar algunos efectos secundarios y el equipo multidisciplinario pondrá en marcha cuidados y tratamientos de apoyo para eliminarlos o disminuirlos. Los más frecuentes son:
- Medicaciones para regular la frecuencia y disconfort urinario y rehabilitación para mejorar el hábito miccional.
- Analgésicos para calmar el dolor.
- Reguladores del hábito intestinal y recomendaciones dietéticas y de actividad física moderada diaria.
- Rehabilitación cognitiva para mejorar los problemas de memoria y concentración que producen los tratamientos.
- Recomendaciones sobre cómo mantener una buena higiene oral y evitar la sequedad bucal.
- Tratamientos que ayuden a disminuir el cansancio y recomendaciones para introducir hábitos diarios y estrategias como yoga o el mindfullness que aumenten la energía personal.
- Tratamientos para evitar la osteoporosis o desgaste óseo que pueden provocar los anticancerígenos. Suplementos de calcio y vitamina D para mejorar la salud ósea.
- Recomendaciones dietéticas, de hábitos diarios y de actividad física para mantener un peso adecuado y disminuir el riesgo de caídas y fracturas óseas.
- Tratamientos para mejorar la neuropatía periférica o disminución de la sensibilidad táctil en manos y pies. Recomendaciones para incluir en la dieta vitaminas, ácido fólico y antioxidantes, así como rehabilitación física para recuperar sensibilidad.
- Mantener una piel bien hidratada y protegida del sol.
- Medicamentos y técnicas que permitan un buen descanso nocturno y un sueño reparador.
Hábitos saludables
Alimentación. La alimentación y la obesidad son factores que se relacionan con el desarrollo y la progresión del cáncer de próstata. Ambos factores pueden modificarse de forma favorable con la alimentación y el estilo de vida.
La adecuada ingesta de proteínas, un óptimo índice de masa corporal, el aumento de la actividad física y la ingesta de frutas y verduras pueden ser intervenciones muy beneficiosas.
Recomendaciones dietéticas:
- Dieta variada y moderada, es la mejor forma de no exponerse de manera continua a sustancias nocivas que pueden contener algún alimento.
- Aumentar el consumo de fibra: la alimentación rica en productos vegetales que incluya cereales integrales, legumbres, verduras y frutas frescas.
- Consumo preferente de vegetales crudos (ensaladas, licuados, batidos, germinados, gazpachos, frutas), varias raciones al día.
- Aumentar el consumo de legumbres, de tres a cinco veces por semana.
- Limitar el consumo de carnes rojas, no comerlas más de dos veces por semana.
- Restringir el consumo de las carnes procesadas: embutidos, morcillas y alimentos elaborados con carnes industriales.
- Consumo de grasas saludables (aceite de oliva y de lino, frutos secos) a diario. Evitar grasas saturadas (embutidos, beicon).
- Disminuir el consumo de sal, así como los alimentos conservados en sal. El poder carcinogénico de la sal se incrementa con la frecuencia de su consumo.
- Consumir pescado azul un par de veces por semana.
- Consumo de lácteos desnatados, prioritariamente yogur y quesos frescos.
- Disminuir la ingesta de alcohol.
- Disminuir el consumo de azúcares, en general.
- La bebida fundamental debe ser el agua, de cinco a seis vasos al día.
- Preparación culinaria de los alimentos de forma sencilla y a bajas temperaturas (hervir a fuego lento, al vapor). Evitar las barbacoas, los ahumados, las preparaciones a la brasa, ya que son formas de cocción que aumentan las sustancias cancerígenas en los alimentos.
- Tener cuidado en la conservación de los alimentos.
- Lavar bien los alimentos antes de su consumo para eliminar posibles productos químicos que puedan contener.
A evitar:
- Alimentos quemados (carnes, tostadas).
- Café.
- Azúcares y bebidas carbonatadas.
- Bollería industrial.
- Embutidos en general.
- Alimentos procesados.
Ejercicio. El ejercicio físico es conveniente y efectivo para la mayoría de hombres con cáncer de próstata. Diferentes estudios científicos han demostrado que el ejercicio físico mejora la situación y que contribuye de manera muy positiva a lograr una mejoría general de los síntomas físicos y psicosociales relacionados con el cáncer y sus diferentes tratamientos.
Constituye una parte importante del control de la enfermedad, pues la práctica de ejercicio físico mejora la autonomía y el bienestar. Del mismo modo, es un complemento útil para mejorar los efectos secundarios presentados durante el tratamiento del cáncer.
Es muy beneficioso realizar alguna actividad, pero siempre debe ser adaptada al estado de salud del paciente. Para la realización de ejercicio de forma segura, es importante consensuarlo desde las primeras etapas del tratamiento con el equipo sanitario. Muchas veces se combinan diferentes tratamientos que provocan secuelas que se pueden mejorar con ejercicios personalizados.
La actividad o el ejercicio físico tienen un papel fundamental en todas las etapas del cáncer y el sedentarismo y la inactividad se asocian a unos peores resultados.
Sueño. Descansar bien ayuda a afrontar el día y mejora el estado de ánimo. Dormir mal, en cambio, puede hacer que la persona se sienta cansada e irritable. La necesidad del descanso es diferente en cada persona, pero para todos es importante dormir el número de horas necesarias y que sean de buena calidad. Recibir un diagnóstico de cáncer de próstata puede provocar trastornos en el sueño a consecuencia del estrés y la ansiedad.
Recomendaciones que pueden ayudar a dormir mejor:
- Marcar el horario de sueño como una rutina más: acostarse y levantarse cada día a la misma hora.
- Acostarse cuando aparezcan los primeros signos de sueño.
- Evitar dormir durante el día si se tienen problemas de insomnio. No conviene hacer la siesta, pero si se necesita, no más de 20 minutos.
- Hacer alguna actividad relajante hasta que aparezca el sueño como puede ser leer, escuchar música, técnicas de relajación, baño de agua caliente, tomar vaso de leche tibia, etc.
- Condiciones favorables: cama cómoda, habitación oscura, sin ruidos y con una buena temperatura (entre 18-22ºC).
- Hacer cenas ligeras.
- Evitar sustancias estimulantes tres o cuatro horas antes de acostarse como el alcohol, el café y la nicotina.
- Hacer ejercicio de manera regular durante la primera mitad del día.
- No mirar el reloj cuando no se puede dormir porque puede producir más desazón.
- Intentar no pensar en los problemas, no es momento de solucionarlos.
- En caso de no poder dormir intentar vivir la situación con tranquilad.
Si a pesar de ser constante en estos hábitos, no se consigue dormir lo suficiente para sentirse descansado, se debe solicitar ayuda al equipo de salud.
Sexualidad. La disfunción sexual es un efecto secundario bien conocido del cáncer de próstata. Los efectos sexuales adversos derivados de los tratamientos tienen un impacto negativo en la vida sexual del hombre.
Los diferentes tratamientos pueden conllevar diferentes trastornos: problemas de deseo sexual, insatisfacción sexual y disfunción eréctil. Estos trastornos tienen un gran impacto físico, emocional y sexual, que afecta de forma negativa en la calidad de vida.
En este sentido, la disfunción afecta la autoestima, a aspectos de la vida íntima y a la relación con la pareja.
Estos trastornos indican la necesidad de ofrecer asesoramiento a los pacientes, basado en todas las dimensiones de su masculinidad e identidad. Además, se ofrecen estrategias que permiten comunicarse sin reservas con la pareja. Del mismo modo, es importante que el paciente comprenda que puede conseguir una vida sexual plena y satisfactoria.
Se requiere una evaluación metódica y evolutiva por parte del médico para ajustar las medidas terapéuticas adecuadas, ya que puede haber fármacos y procedimientos capaces de inducir una respuesta favorable a la disfunción.
Se proporciona asesoramiento profesional, para dar a conocer las ventajas e inconvenientes de las opciones terapéuticas posibles, para encontrar la más adecuada para cada uno.
Se debe establecer un clima idóneo para que el paciente aborde el tema en la consulta con total confianza, con lenguaje abierto y sin reservas.
Tratar el tema abiertamente con los profesionales de la salud es recomendable para encontrar el apoyo y asesoramiento que se necesita. Hay estrategias para enfrentarse a la situación y poder construir y mantener relaciones íntimas satisfactorias.
Viajes. Se recomienda hablar con el equipo sanitario cuando se planifica un viaje.
Recomendaciones a la hora de viajar:
- Planificar el viaje con antelación y obtener todos los medicamentos necesarios.
- Empezar con viajes cortos y planificar tiempo para descansar, es importante escuchar el cuerpo.
- Si se tienen problemas de incontinencia urinaria, se debe tener en cuenta la duración del trayecto, para poder planificar las paradas y tener localizados los WC.
- Los tratamientos con quimioterapia y radioterapia afectan al sistema inmunitario. Para prevenir quemaduras solares y picaduras de insectos, llevar el protector solar y el repelente de insectos.
- La actitud optimista es siempre importante.
Apoyo social y emocional. El diagnóstico de cáncer de próstata es un evento estresante en la vida de cualquier persona, que puede afectar de forma importante en la calidad de vida. La aparición de la ansiedad, el miedo, las alteraciones en el estado de ánimo y la depresión, entre otros, se suman a los problemas físicos relacionados con los efectos secundarios del tratamiento como pueden ser la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil.
La percepción de la pérdida de masculinidad puede afectar a las relaciones de pareja y en la propia autoestima. El cáncer de próstata puede marcar muchos aspectos de la vida, tanto personales como laborales y sociales. Por ello, es importante recibir apoyo psicológico, individual o de pareja, cuando los recursos habituales en la vida no son suficientes.
Una manera de intentar evitar que aumente la sensación de malestar y la ansiedad, es obtener el máximo nivel de información sobre la enfermedad, el tratamiento y los efectos secundarios.
Una buena comunicación con el personal sanitario, con la pareja y con la familia, puede ser clave para conseguir la tranquilidad y la sensación de control.
Información documentada por:
Publicado: 6 de mayo del 2019
Actualizado: 6 de mayo del 2019
Mantente al día sobre este contenido
Suscríbete para recibir información sobre las últimas actualizaciones relacionadas con este contenido.
(*) Campos obligatorios
¡Gracias por tu suscripción!
Si es la primera vez que te suscribes recibirás un mail de confirmación, comprueba tu bandeja de entrada.