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Pronóstico de las Vasculitis

Tiempo de lectura: 3 min

El pronóstico de las vasculitis sistémicas suele ser bueno y ha ido mejorando con el paso del tiempo, gracias a los avances en el diagnóstico y el tratamiento. Otro aspecto que mejora de forma clara el pronóstico, tanto de la supervivencia general como de la preservación de órganos concretos, es la identificación precoz de las manifestaciones clínicas y de los cuidados de los pacientes en centros especializados.

Complicaciones agudas

Las complicaciones agudas que provocan las vasculitis sistémicas derivan de la oclusión o la rotura vascular, que produce una falta de riego sanguíneo o una hemorragia, respectivamente.

Así, las vasculitis de vasos grandes (ACG y ATK) pueden afectar directamente a la aorta en forma de dilatación, aneurisma o rotura, y otros órganos y territorios, como el cerebro (infartos o hemorragias), los ojos (pérdida de visión o visión doble), las extremidades (falta de fuerza o palidez), el corazón (angina de pecho o infarto), los riñones y los intestinos (falta de riego, infartos y hemorragias). Las vasculitis de vasos medianos (PAN) se pueden complicar de la misma manera, sobre todo intestinos y riñones. En las vasculitis de vasos pequeños (GPA, PAM, GEPA y vasculitis crioglubulinémica) tanto los pulmones como los riñones pueden quedar afectados de forma difusa y producirse un fallo agudo. En la PAN y en algunas vasculitis de vasos de pequeño tamaño (como la GPA, PAM, GEMPA y vasculitis crioglubulinémica) es característica la afectación de los nervios periféricos por falta de riego sanguíneo, que produce una alteración de la sensibilidad y/o falta de fuerza en las extremidades, y que puede llegar a ser invalidante. La piel también puede quedar afectada por estas vasculitis con diferentes lesiones (púrpura, nódulos o úlceras), dependiendo del tipo de vasculitis. La afectación de la nariz (taponamiento y secreciones) y los senos paranasales (sinusitis), junto con los oídos (otitis) y la inflamación de las glándulas lagrimales son características de la granulomatosis con poliangeítis (GPA).

Complicaciones crónicas

Las complicaciones crónicas derivan del daño irreversible que la vasculitis produce en los órganos o tejidos durante la fase inicial o durante los diferentes periodos de actividad (o rebrotes). Por eso es importante establecer un diagnóstico e instaurar un tratamiento lo más precoz posible. Estas complicaciones empeoran el pronóstico de la enfermedad y, sobre todo, la calidad de vida de los pacientes. Por ejemplo, en casos de daño neurológico o visual (producido por un infarto cerebral, por una neuropatía periférica invalidante o por una lesión del nervio del ojo), de una alteración o desestructuración de las zonas de drenaje de la nariz o de las vías respiratorias, o de una afectación renal residual de una enfermedad renal crónica, el paciente vivirá con estas secuelas y, además, con la probabilidad de que se produzca un empeoramiento progresivo de la lesión establecida (por ejemplo insuficiencia renal) o un aumento del riesgo de infecciones (sinusitis, otitis o neumonías en el caso de daño de las vías respiratorias).

A las complicaciones agudas y crónicas producidas por la enfermedad, también se han de añadir las derivadas de los efectos secundarios del tratamiento con corticoides y con inmunodepresores utilizado de las vasculitis.

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Información documentada por:

Georgina Espigol Frigolé
José Hernández Rodríguez
Maria Cinta Cid Xutgla
Sergio Prieto González

Publicado: 30 de noviembre del 2018
Actualizado: 30 de noviembre del 2018

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