En un análisis reciente, publicado en la revista Clinical Reviews in Allergy & Immunology, los investigadores revisan cómo la terapia CAR-T, que ya se utiliza en oncología, podría aplicarse a enfermedades autoinmunitarias difíciles de tratar, como el lupus, en las que el sistema inmunitario ataca tejidos sanos.
¿Qué es la terapia CAR-T y cómo funciona?
La terapia CAR-T se basa en el uso de linfocitos T del propio paciente, que se modifican genéticamente en el laboratorio para que expresen un receptor quimérico (CAR). Este receptor permite reconocer con gran precisión una diana específica en la superficie de otras células.
En oncología, esta estrategia ha transformado el tratamiento de algunos cánceres hematológicos. En el contexto de las enfermedades autoinmunitarias, las CAR-T pueden diseñarse para atacar células B que contribuyen al funcionamiento anómalo de la respuesta autoinmunitaria. Estas células, alteradas en muchas enfermedades autoinmunitarias, tienen un papel central en la producción de autoanticuerpos que atacan los propios órganos y mantienen la inflamación crónica.
¿Cómo puede mejorar la terapia CAR-T el tratamiento del lupus?
Los primeros estudios en humanos muestran que algunas personas con lupus grave y resistente al tratamiento convencional pueden alcanzar un estado de remisión sostenida tras recibir este tipo de inmunoterapia. Además, el perfil de seguridad observado hasta ahora indica menos efectos secundarios graves que en algunas aplicaciones oncológicas.
Aunque los datos aún son limitados, con un tiempo de seguimiento corto, y se necesitan ensayos clínicos más amplios, estos avances sugieren que las células CAR-T no solo pueden combatir cánceres de la sangre, sino también reprogramar el sistema inmunitario para tratar otras enfermedades complejas.
El lupus hoy: tratamientos disponibles y limitaciones
El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmunitaria crónica y muy heterogénea, en la que una respuesta inmunitaria desregulada provoca producción de autoanticuerpos, inflamación sistémica y daño progresivo en múltiples órganos.
El tratamiento actual se centra en controlar la actividad de la enfermedad y prevenir las recaídas mediante una combinación de tratamientos:
- Antipalúdicos como la hidroxicloroquina.
- Corticoides.
- Inmunosupresores convencionales (metotrexato, micofenolato, azatioprina, ciclofosfamida) y terapias biológicas dirigidas principalmente contra las células B o las vías de las citocinas, como belimumab o anifrolumab.
A pesar de estos avances, una proporción significativa de pacientes presenta una respuesta insuficiente o toxicidad acumulada, lo que mantiene la necesidad de nuevas estrategias terapéuticas más eficaces y duraderas.
Más allá del lupus: nuevas oportunidades de la terapia CAR-T en otras enfermedades autoinmunes
La terapia con células CAR-T ha mostrado avances relevantes en otras enfermedades autoinmunitarias resistentes al tratamiento.
- En la esclerosis sistémica se ha descrito una reducción de la actividad de la enfermedad y una estabilización o mejora de la función de los órganos afectados.
- En las miopatías inflamatorias idiopáticas, los pacientes tratados han presentado una mejora de la debilidad muscular y de los parámetros inflamatorios.
- En la artritis reumatoide, la terapia CAR-T se ha asociado a una reducción marcada del daño articular en pacientes con enfermedad muy resistente a los tratamientos convencionales.
- En el síndrome de Sjögren primario, se ha observado una disminución de la sintomatología sistémica y la normalización de marcadores en sangre.
En conjunto, la terapia CAR-T representa una forma conceptualmente nueva de tratar las enfermedades autoinmunitarias graves. En lugar de suprimir el sistema inmunitario de forma continuada, podría permitir una reprogramación profunda a través de las células B y de los linfocitos T con los que estas deben interactuar.
Aunque todavía se encuentra en una fase inicial, esta estrategia abre la puerta a un cambio de paradigma en el tratamiento del lupus y de otras enfermedades autoinmunitarias resistentes al tratamiento.
INFORMACIÓN DOCUMENTADA POR:
Dr. Manel Juan, jefe de Servicio de Inmunología del Hospital Clínic Barcelona.
Dr. Gerard Espinosa, médico internista, Servicio de Enfermedades Autoinmunes, director de Docencia del Hospital Clínic Barcelona.
