Vivir con una Valvulopatía
A los pacientes con valvulopatías se les aconseja una serie de acciones para minimizar la sintomatología asociada a su enfermedad:
Dieta cardiosaludable, baja en grasas y sal.
Mantener un peso correcto, evitar la obesidad. Controlar el peso de forma regular.
Evitar el sedentarismo, mantenerse físicamente activo.
No fumar.
Controlar la tensión arterial.
Tomar la medicación de manera rigurosa, en la dosis y los horarios prescritos.
Limitar el consumo de alcohol (vino con las comidas o cerveza) y evitar los licores de mayor graduación.
Evitar los refrescos comerciales por su alto contenido en azúcares.
No tomar drogas.
Mantener una correcta higiene bucal (para evitar posibles infecciones que puedan afectar a las válvulas cardíacas). Hacer revisiones odontológicas de forma regular.
Evitar en la medida de lo posible el estrés.
Descansar de una manera adecuada (tanto en número de horas, como en calidad de sueño).
Conocer los signos de alarma para ir a urgencias: dolor en el pecho, palpitaciones, ritmo del corazón acelerado y/o descontrolado, piernas hinchadas (edemas), aumento de peso injustificado en pocos días que puede indicar retención de líquidos, mareo o pérdida de conocimiento, falta de aire/ahogo (disnea).
Mantenerse activo socialmente. No quedarse encerrado en casa.
Ante cualquier duda preguntar a los profesionales sanitarios.
Vida saludable
Tabaco. Es uno de los factores de riesgo más importantes a evitar. En el caso de ser fumadores, el abandono del hábito tabáquico debe ser prioritario.
Alcohol. Minimizar su consumo.
Obesidad. Mantenerse dentro el peso adecuado para encontrarse mejor.
Sedentarismo. Estar físicamente activo.
Estrés. Controlar al máximo, ya sea en el trabajo o en el ámbito familiar.
Alimentación
Dieta baja en sal y grasas saturadas. Es fundamental seguir una alimentación saludable como la dieta mediterránea rica en frutas y verduras frescas, aceite de oliva (mejor si puede ser virgen), cereales (pan, pasta, arroz...), legumbres, frutos secos, más pescado que carne (preferiblemente carnes blancas: pollo, pavo, conejo ...) y, si no hay contraindicaciones, está permitido un vaso de vino (mejor negro) con el almuerzo y la cena.
Preferiblemente cocinar al horno, plancha o hervidos. Evitar al máximo los fritos.
Otros tipos de aliño. Como alternativa a la sal se puede utilizar limón, vinagre, hierbas aromáticas, ajo, pimienta.
Evitar las comidas precocinadas, pastelería industrial, dulces y conservas.
Los lácteos mejor semi o desnatados.
Hidratación. La mejor bebida de elección es el agua.
Comer despacio. Masticar bien y, si puede ser, mejor acompañados.
Ejercicio
Hacer una actividad física es positivo tanto a nivel físico como psicológico. Se debe tener en cuenta la fase de la enfermedad, ya que cuando esté más evolucionada habrá más limitaciones. En estadios iniciales se puede hacer deporte, previa consulta con los profesionales de la salud, siempre y cuando no sean extenuantes ni presenten sintomatología (dolor en el pecho, palpitaciones, falta de aire, mareo...). La actividad más sencilla y beneficiosa es caminar (cada día una hora aproximadamente). Otras modalidades también pueden ser ir en bicicleta, el remo, nadar o la marcha nórdica.
Descansar bien
Un correcto descanso es fundamental para encontrarse bien. El número de horas de sueño que se necesitan pueden variar de una persona a otra y con los años se necesita dormir menos. Se considera que unas siete horas de sueño reparador es lo recomendable.
Es importante seguir unas rutinas a la hora de ir a dormir:
- Hacerlo a la misma hora.
- Dejar pasar dos horas entre que se come y se va a la cama.
- No hacer ejercicio antes (solo ejercicios de relajación).
- No hacer comidas abundantes, ni tomar excitantes como el café, té o chocolate.
- No fumar ni tomar alcohol.
- La habitación debe tener una temperatura adecuada, oscura y sin ruido.
- No se recomienda utilizar dispositivos electrónicos justo antes de dormir.
- La siesta después de comer puede ser saludable siempre que no sobrepase los 30 minutos.
- El uso de fármacos para dormir (somníferos, ansiolíticos ...) debe ser bajo estricta prescripción médica.
Sexualidad
Hay que tener presente que una relación sexual equivaldría, aproximadamente, a subir dos tramos de escaleras sin fatigarse y sin que apareciera dolor torácico (angor). Hay muchos fármacos que pueden interferir en la sexualidad (betabloqueantes, antagonistas del calcio...). Ante cualquier duda se debe consultar con los profesionales sanitarios y nunca tomar fármacos como la Viagra® o similares porque pueden tener graves consecuencias.
Viajes
Se puede viajar, aunque se recomienda comentarlo siempre con el cardiólogo. Si hay que hacer viajes a países exóticos es preciso extremar las medidas de higiene básicas (tomar solo agua embotellada, incluso para lavarse los dientes, no tomar bebidas con hielo, no tomar alimentos en crudo, llevar repelentes de mosquitos y estar al día de las vacunas necesarias). Comentarlo con el profesional sanitario y asegurarse de que se dispone de la medicación suficiente para la duración del viaje.
Apoyo social y emocional
Es fundamental una buena red de apoyo social, tanto a nivel familiar como de amigos y compañeros. Este acompañamiento tiene un efecto positivo sobre la salud psicológica. Hablar con personas que han pasado por experiencias similares puede ser enriquecedor, como pueden ser los grupos de apoyo.
Información documentada por:
Publicado: 23 de enero del 2020
Actualizado: 29 de septiembre del 2025
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