Tratamiento de la Demencia Frontotemporal
Actualmente no existe una cura ni tratamiento específico para la demencia frontotemporal. Los tratamientos de la enfermedad de Alzheimer no muestran eficacia en las demencias frontotemporales. No obstante, existen tratamientos, farmacológicos y no farmacológicos, que pueden ayudar a controlar los síntomas de la enfermedad.
Gestionar las conductas. Las conductas propias de los pacientes con demencia frontotemporal pueden ser difíciles de manejar por los cuidadores, y pueden llegar incluso a ser frustrantes. Los cuidadores pueden tener la sensación de que el enfermo "no es la persona que conocían". Es importante, sin embargo, entender que estas conductas son debidas a la enfermedad y se debe evitar culpabilizar al paciente. Discutir o reñir a los pacientes por su conducta no es eficaz ya que el paciente no las puede controlar.
Para afrontar la apatía propia de la enfermedad es útil ser proactivo con el paciente. Por ejemplo, formular preguntas abiertas ("¿Qué te apetece hacer hoy?") Suele ser más difícil de responder por el paciente que preguntas con opciones cerradas ("¿Quieres ir al centro comercial o al cine?"). Mantener rutinas y adaptar entornos también puede ser útil a la hora de gestionar las conductas compulsivas. Puede ser útil consultar un terapeuta ocupacional que valore los problemas resultantes de la enfermedad y cómo gestionarlos.
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Logopedia. En pacientes con alteraciones del habla y/o el lenguaje, se recomienda realizar terapia con un especialista en logopedia para mantener y reforzar las capacidades lingüísticas y proporcionar estrategias específicas para mantener y maximizar una comunicación funcional el máximo de tiempo posible. Por ejemplo, en fases avanzadas de la enfermedad en las que se puede perder la comunicación verbal, un especialista en logopedia puede orientar formas de comunicación aumentativa y/o alternativas como aplicaciones de móvil, dibujos, etc.
Hoy en día, no existe un tratamiento farmacológico capaz de restablecer, detener o retrasar el proceso de neurodegeneración de la demencia frontotemporal. Existen tratamientos sintomáticos que ayudan a controlar los síntomas de la enfermedad:
Antidepresivos. Algunos tipos de antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), pueden reducir los problemas conductuales asociados a la demencia frontotemporal.
Antipsicóticos. Algunos medicamentos antipsicóticos como la quetiapina, risperidona y la olanzapina, pueden ser útiles en el control de los síntomas conductuales de la enfermedad. Estos fármacos, sin embargo, deben utilizarse con precaución por sus potenciales efectos adversos.
Los investigadores continúan explorando las causas biológicas y genéticas de la demencia frontotemporal con el objetivo final de modificar el curso de la enfermedad, es decir, que sea capaz de detener o ralentizar el deterioro del cerebro.
Actualmente existen diferentes ensayos clínicos con medicamentos por algunas formas de demencia frontotemporal que tienen como objetivo demostrar los efectos terapéuticos, así como la seguridad, de diferentes medicamentos para la demencia frontotemporal.
Los fármacos neurolépticos (quetiapina, risperidona, haloperidol) que se utilizan para el control de las alteraciones de conducta y del sueño, también pueden tener efectos secundarios, sobre todo cuando se administran dosis altas de forma mantenida en el tiempo. Lo más frecuente es la somnolencia, seguido de rigidez, ralentización de los movimientos y temblor. Es importante, por tanto, vigilar su aparición para reducir su dosis o incluso retirarlo si es necesario.
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Publicado: 6 de octubre del 2021
Actualizado: 28 de abril del 2025
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