Diagnóstico del Hígado Graso

Tiempo de lectura: 2 min
Biopsia hepática para medir las cicatrices o fibrosis del hígado

Biopsia hepática. Es la prueba diagnóstica por excelencia. Permite ver la presencia de grasa (esteatosis), la inflamación asociada a esta grasa y la fibrosis (tejido cicatrizante). Dado que se trata de una prueba invasiva, en los últimos años, han aparecido diferentes herramientas diagnósticas no invasivas que permiten detectar la presencia de grasa y fibrosis.

Célula con receptor HER2 de membrana

Biomarcadores serológicos. Son moléculas presentes en la sangre que permiten establecer la presencia de grasa o fibrosis en el hígado juntándonos en el diagnóstico de la enfermedad. Son indicadores que se calculan a partir de parámetros analíticos y datos del historial médico del paciente. Los más utilizados son el FLI  para evaluar la esteatosis y el FIB-4 para evaluar la presencia de fibrosis.  

  • El FLI se calcula a partir de los niveles de gamma-glutamiltranspeptidasa (GGT), el perímetro abdominal, los triglicéridos y el índice de masa corporal (IMC). Un FLI >60 diagnostica la presencia de esteatosis y un FLI< 30 la descarta.  

  • EL FIB-4 se calcula a partir de la edad, las plaquetas y las transaminasas (AST y ALT). Un FIB-4 < 1.3 en menores de 65 años y < 2 en mayores de 65 años descarta la presencia de fibrosis. Por el contrario,valores > 2.67 sugieren la presencia de fibrosis que hay que confirmar con otra técnica diagnóstica.    

Ecografía en un monitor

Ecografía abdominal. Es una herramienta radiológica no invasiva, que permite ver la presencia de esteatosis y de signos de enfermedad hepática avanzada como la cirrosis. No obstante, no es buena para definir la cantidad de fibrosis.  Si la cantidad de grasa es baja nos podemos encontrar una ecografía donde el hígado sea aparentemente normal. 

Aparato de Resonancia Magnética Nuclear o RMN

TAC y Resonancia Magnética. Son pruebas radiológicas más sensibles que la ecografía y que permiten detectar la presencia de esteatosis y la cirrosis pero, por el coste, la radiación y la poca disponibilidad, no son útiles en la práctica clínica diaria.

Ecografía en un monitor

Elastografía de transición. Es una técnica que es capaz de detectar y cuantificar la fibrosis y la esteatosis de manera rápida y a bajo coste. No es invasiva y funciona a través de ultrasonidos, de manera similar a las ecografías. La elastografía mide: 

  • Por un lado, la rigidez del hígado. Da un valor en kilopascales (kPa) que se correlaciona con el grado de fibrosis. Valores < 8 kPa descartan la presencia de fibrosis con alta fiabilidad, mientras que valores > 8kPa indican que puede haber fibrosis y hay que estudiarlo.  

  • Por otra parte, los aparatos nuevos de elasografía dan un valor, llamado CAP (controlled atenuation parameter) que cuantifica el grado de esteatosis en dB/m. Valores CAP > 275 dB/m tienen una alta sensibilidad para detectar esteatosis. Sin embargo, algunos factores como la ausencia de ayunas, o problemas cardíacos pueden afectar a los valores, por lo que se recomienda siempre contrastar el resultado y su interpretación con el personal médico.   

Información documentada por:

Isabel Graupera Garcia-Milà
Marta Cervera Carbonell
Pere Ginès Gibert

Publicado: 19 de agosto del 2022
Actualizado: 26 de agosto del 2025

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