Tratamiento de la Adicción a Internet

Tiempo de lectura: 5 min

Cuando nos encontramos con un problema de adicción diagnosticado clínicamente, es recomendable realizar un tratamiento individualizado y flexible, adaptado a las necesidades particulares de cada caso. Es imprescindible diseñar un programa de tratamiento integrado, dirigido tanto a la conducta adictiva como a sus posibles causas y consecuencias, ya que este tipo de adicciones suelen esconder otras dificultades emocionales, cognitivas, familiares o sociales, que requieren intervenciones más amplias. Para ello es preciso realizar una evaluación lo más completa posible de las características del trastorno, así como los posibles factores bio-psico-sociales implicados.

Menor haciendo preguntas a un adulto

El primer aspecto en el protocolo de actuación con niños y adolescentes con conductas adictivas, y quizás el más importante, es la vinculación o alianza terapéutica. Los jóvenes con adicción a Internet suelen venir a la consulta a regañadientes, a veces con un elevado nivel de irritabilidad y enfadados con sus padres, a los que tildan de exagerados. 

Para conseguir una buena vinculación, el/la terapeuta utiliza técnicas de entrevista motivacional y debe mostrarse acogedor, cercano, honesto y respetuoso con el joven, tratando de comprenderle y ayudarle a resolver los problemas que plantea, que suelen tener que ver con la relación con los padres, los iguales y el rendimiento académico. Un buen número de estos niños y adolescentes presentan retraimiento, rigidez cognitiva, falta de empatía e incomprensión social, por lo que pueden realizar comentarios y conductas inadecuadas, transgresoras o desafiantes, ante las que el terapeuta debe reaccionar con calma y serenidad. Trabajar con estos chicos requiere paciencia, tolerancia ante las frustraciones, flexibilidad, entusiasmo y confianza en las potencialidades de los jóvenes. 

Mujer con sentimiento de culpa pensando en internet

En relación con el control del comportamiento adictivo, es recomendable plantear al adolescente un tiempo de abstinencia (al menos temporal) de algunos videojuegos o aplicaciones tecnológicas. No obstante, la tecnología de hoy en día es necesaria para el funcionamiento cotidiano, y no parece realista plantear a los pacientes una abstinencia total de pantallas. Los adolescentes difícilmente aceptan esta opción de principio y, además, las actividades lúdicas o de contacto social que realizan a través de los videojuegos o Internet en general, se han incorporado como parte de un desarrollo saludable, cuando que se realizan con moderación

Por ello, se han propuesto nuevas estrategias de tratamiento que pretenden facilitar un uso controlado de los videojuegos, las redes sociales y otras actividades relacionales o de ocio a través de Internet. Es muy importante negociar los objetivos concretos de la terapia con el joven y su familia, así como el plan de tratamiento para conseguirlos. Resulta útil para este propósito la utilización de “contratos terapéuticos” o “pactos familiares” en los que se especifican las reglas de uso de los dispositivos. 

Médico hablando con una paciente

Los tratamientos deben ir más allá de la conducta adictiva, debido a que las pantallas pueden servir de vía de escape o mecanismo de defensa ante otras dificultades personales. Por ello, la mayoría de programas terapéuticos añaden técnicas cognitivo-conductuales de entrenamiento en solución de problemas, manejo de emociones, gestión del estrés, control de impulsos, reestructuración de pensamientos obsesivos, tolerancia a la frustración, habilidades sociales y prevención de recaídas. A menudo es necesario introducir también técnicas para trabajar la empatía, la rigidez cognitiva y el razonamiento social y moral.

En los últimos años, en los tratamientos de las adicciones están adquiriendo cada vez más presencia las llamadas técnicas psicoterapéuticas de tercera generación, entre las que se encuentran las ya mencionadas técnicas de entrevista motivacional, la terapia dialéctico-conductual, la terapia de aceptación y compromiso o el mindfulness. Por último, también es importante ayudar al joven a crear un nuevo estilo de vida, en el que se incluyan diferentes alternativas de ocio entre sus obligaciones diarias, como acudir a la escuela o realizar las tareas domésticas. Para ello, resulta útil el entrenamiento en planificación y organización del tiempo, así como trabajar la red de apoyo social y facilitar el contacto con recursos comunitarios.

Familia compuesta por un padre, una madre y una niña

La intervención con la familia es otro de los pilares fundamentales en la prevención y el tratamiento de las adicciones en los adolescentes. Se recomienda realizar grupos psicoeducativos dirigidos a los padres, para que puedan entender qué son las adicciones y aprender a mantener su autoridad en el funcionamiento del hogar, combinando firmeza con afecto y respeto al adolescente, facilitando su evolución hacia la autonomía, la responsabilidad y el ocio saludable. En algunos casos es conveniente realizar también terapia familiar para recuperar el vínculo entre familiares, redefinir roles, trabajar la culpabilidad, facilitar la comunicación emocional o la empatía entre los miembros. 

Medicamentos, pastillas

En algunas ocasiones, es necesario añadir al tratamiento psicofármacos, por ejemplo, cuando el paciente presenta síntomas graves o persistentes de ansiedad o depresión, comportamientos obsesivo-compulsivos, cogniciones delirantes o un alto nivel de impulsividad y hostilidad que hace que responda con agresividad ante los intentos de sus familiares de poner límites al uso de pantallas.

Hospital de día

De acuerdo con la experiencia clínica con niños y adolescentes, es preferible realizar los tratamientos de este tipo de adicciones en régimen ambulatorio, pero en ocasiones puede ser de gran ayuda la hospitalización total o parcial. En algunos casos en los que el nivel de adicción es grave, o bien existen trastornos comórbidos o dificultades graves en la dinámica familiar, puede ser necesario realizar un tratamiento intensivo en hospital de día, o incluso un ingreso hospitalario para contener y tratar un momento de crisis importante, y a la vez realizar una valoración psiquiátrica. En el hospital de día se abordan los conflictos que ocasiona el intento de control en el medio familiar y se puede facilitar la reincorporación a la escuela en los jóvenes que han abandonado las clases. 

En situaciones graves puede ser necesario realizar tratamientos en centros terapéuticos residenciales si no se han conseguido avances a nivel ambulatorio o mediante ingresos hospitalarios cortos. 

Un último aspecto importante en el tratamiento de estas adicciones es planificar los seguimientos a medio-largo plazo durante al menos un año después de conseguir la estabilidad clínica, con el fin de revisar el cumplimiento de las pautas establecidas, y así prevenir las recaídas en patrones perjudiciales de funcionamiento personal o familiar, que podrían llevar de nuevo a la adicción o a otros problemas.

¿Cómo se trata una adicción a las p...

Información general de Salud Mental en la Infancia y la Adolescencia

Consulta toda la información relacionada con Salud Mental en la Infancia y la Adolescencia

Leer más

Información documentada por:

Publicado: 16 de octubre del 2019
Actualizado: 16 de junio del 2026

Mantente al día sobre este contenido

Suscríbete para recibir información sobre las últimas actualizaciones relacionadas con este contenido.

¡Gracias por tu suscripción!

Si es la primera vez que te suscribes recibirás un mail de confirmación, comprueba tu bandeja de entrada.

Ha ocurrido un error y no hemos podido enviar tus datos, por favor, vuelve a intentarlo más tarde.