La hipertensión arterial se define como una elevación persistente de la presión arterial. Según la guía de la Sociedad Europea de Cardiología de 2024, se considera hipertensión arterial cuando la presión arterial medida en consulta es igual o superior a 140/90 mmHg, siempre que estas cifras se confirmen mediante mediciones repetidas o mediante técnicas de medición fuera de la consulta.
El diagnóstico no debe basarse, en general, en una única determinación aislada, salvo en situaciones de hipertensión grave o cuando existan datos clínicos que requieran una valoración urgente.
Medición de la presión arterial en consulta
La medición de la presión arterial en consulta es una herramienta fundamental para la detección y el seguimiento de la hipertensión arterial. Para garantizar la fiabilidad de los resultados, debe realizarse en condiciones estandarizadas, en un ambiente tranquilo y confortable.
En la consulta de hipertensión se utilizan dispositivos automáticos validados, calibrados periódicamente, y manguitos de distintos tamaños adaptados a las características de cada persona.
Antes de la medición, se recomienda que la persona:
Evite el consumo de café, alcohol o tabaco, así como la realización de ejercicio físico, durante los 30 minutos previos.
Permanezca en reposo al menos 5 minutos antes de la medición.
Se siente con la espalda apoyada, los pies en el suelo y las piernas sin cruzar.
Mantenga el brazo apoyado a la altura del corazón.
Evite hablar durante la medición.
El manguito debe colocarse en el brazo, directamente sobre la piel o sobre una prenda fina, bien ajustado pero sin comprimir en exceso. Si es necesario retirar ropa gruesa, debe evitarse enrollarla sobre el brazo, ya que puede alterar la medición.
Primera visita
En la primera visita se recomienda medir la presión arterial en ambos brazos para detectar posibles diferencias. En las visitas posteriores se utilizará como referencia el brazo en el que se hayan obtenido las cifras más elevadas.
En cada visita se realizan habitualmente tres mediciones de presión arterial, separadas entre sí por 1-2 minutos. Si existe una diferencia significativa entre las dos primeras mediciones, pueden realizarse determinaciones adicionales. La cifra registrada corresponde al promedio de las dos últimas mediciones.
En determinados pacientes especialmente en personas mayores, con diabetes, síntomas de mareo o sospecha de hipotensión ortostática puede ser necesario medir también la presión arterial en bipedestación, habitualmente al minuto y a los tres minutos tras ponerse de pie.
Visitas sucesivas
En las visitas de seguimiento, la presión arterial se mide en el brazo de referencia, manteniendo las mismas condiciones de reposo y técnica. De forma habitual, se realizan tres mediciones separadas por 1-2 minutos y se registra el promedio de las dos últimas.
Monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA)
La monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) es una técnica no invasiva que permite medir la presión arterial de forma automática durante 24 horas, mientras la persona realiza su actividad habitual y durante el sueño.
Para su realización se coloca un manguito en el brazo conectado a un dispositivo portátil que efectúa mediciones periódicas, habitualmente cada 20 minutos durante el día y cada 30 minutos durante la noche.
La MAPA aporta información especialmente útil, ya que permite evaluar el comportamiento de la presión arterial fuera de la consulta, conocer las cifras durante el sueño y detectar situaciones como la hipertensión de bata blanca o la hipertensión enmascarada.
Automedida de la presión arterial (AMPA)
La automedida de la presión arterial (AMPA) consiste en la medición de la presión arterial fuera del ámbito sanitario, habitualmente en el domicilio, realizada por la propia persona o con la ayuda de familiares o cuidadores.
Junto con la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA), la AMPA es una herramienta complementaria de gran utilidad para confirmar el diagnóstico de hipertensión arterial, evaluar el grado de control y facilitar el ajuste del tratamiento cuando sea necesario.
Aunque se trata de una técnica sencilla, debe realizarse de forma rigurosa y estandarizada. Es imprescindible utilizar dispositivos automáticos validados, preferiblemente de brazo, y seguir las recomendaciones del equipo sanitario en cuanto al número de mediciones, los horarios y el registro de los resultados.
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Carol Fernández SoutoCoordinadora Asistencial de EnfemeríaServicio de Medicina Interna y Enfermedades Sistémicas
Constanza Sepúlveda GallardoMédico GeriatraServicio de Medicina Interna y Enfermedades Sistémicas
Cristina Benítez CalvoEnfermera de Práctica Avanzada en hipertensión arterial y riesgo vascularServicio de Medicina Interna y Enfermedades Sistémicas
Cristina Sierra BenitoMédico InternistaServicio de Medicina Interna y Enfermedades Sistémicas
Miguel Camafort BabkowskiMédico InternistaServicio de Medicina Interna y Enfermedades Sistémicas
Publicado: 20 de febrero del 2018
Actualizado: 18 de agosto del 2026
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