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Vivir con Ojo seco
El síndrome de ojo seco es una enfermedad crónica que, si bien no tiene una cura definitiva, puede controlarse. Eso significa que para no tener síntomas ni signos se debe mantener un tratamiento continuado basado en un protocolo de actuación según la gravedad de cada paciente.
Parpadear de forma frecuente y hacer pausas cortas cada 20 minutos (mirar a lo lejos 20 segundos) mientras se utiliza el ordenador, se lee, o se ve la televisión. También se puede colocar la pantalla del ordenador un poco más baja para mirar hacia abajo y tener menos exposición de la superficie ocular y, así, disminuir la evaporación de la lágrima.
Evitar ambientes con humo del tabaco o con mucha polución.
Evitar en la medida de lo posible las corrientes de aire (ventanillas del coche, viento), los ambientes secos (ventiladores, secadores de pelo, calefacción, aire acondicionado, aviones) porque favorecen la evaporación de la lágrima. El uso de humidificadores en los lugares con calefacción o aire acondicionado es aconsejable.
Evitar la radiación ultravioleta (UV) con gafas de sol con filtro UV adecuado (que bloquee 100% de los rayos UV) al salir al exterior durante las horas diurnas a lo largo de todos los meses del año. Se recomiendan gafas grandes con patillas gruesas para disminuir la evaporación de la película lagrimal.
Incluir en la dieta alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 como el pescado azul (salmón, sardina, atún, caballa, trucha), los frutos secos (nueces) o las semillas de lino. También se recomienda aumentar la ingesta de agua.
Muchas medicaciones orales pueden empeorar el síndrome de ojo seco. Dentro de estas se incluyen los antihistamínicos (alergia), los beta-bloqueantes (hipertensión arterial), antidepresivos (depresión), diuréticos (hipertensión arterial), ansiolíticos (ansiedad), antipsicóticos (psicosis), anti-parkinsonianos (parkinson), isotretinoina (acné juvenil), estrógenos (menopausia, etc.), quimioterapia (cáncer). Se aconseja consultar con el equipo médico que ha prescrito el fármaco la posibilidad de reducir la dosis, cambiar la vía de administración o la medicación.
Vigilar las lentes de contacto y extremar las medidas de higiene. Si los síntomas de ojo seco aparecen con lentes de contacto, preguntar al profesional responsable sobre la conveniencia de cambiar el diseño, desecharlas más pronto, cambiar los productos para su desinfección o introducir lágrimas artificiales compatibles con su uso. También se recomienda ser muy escrupuloso en la limpieza y en el tiempo de reemplazo. Si. a pesar de todo, se siguen teniendo molestias, se tendrá que suspender su utilización.
Descansar un mínimo de 7-8 horas y llevar una vida ordenada sin altos niveles de estrés o ansiedad que incluya un ejercicio moderado y una alimentación saludable.
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Publicado: 23 de mayo del 2019
Actualizado: 12 de mayo del 2025
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