Un proyecto elaborado junto a . Este enlace se abre en una nueva pestaña.

Historia natural del Cáncer

Tiempo de lectura: 2 min

La descripción de la evolución de una enfermedad suele abordarse desde una perspectiva muy general, de manera que, a menudo, cuesta personalizarla en un caso concreto. Desde un punto de vista técnico esta evolución se conoce como la “historia natural” de una enfermedad. En el caso del cáncer, más que de una evolución lineal es más razonable hablar de fases y encrucijadas. Las encrucijadas son puntos críticos en la evolución de la enfermedad en los que las alternativas o las consecuencias son muy distintas.

De una manera general se pueden identificar estas fases en la evolución de la enfermedad:

  • Período pre-clínico (sin síntomas). El cáncer se desarrolla en silencio durante un tiempo muy variable (dependiendo de la persona o del tipo de tumor). Los programas de cribado se centran especialmente en esta fase de la enfermedad. Algunos tipos de tumor jamás presentarán manifestaciones clínicas y el paciente fallecerá “con el cáncer”, pero no a “causa del cáncer”. En casos como el cáncer de tiroides o el cáncer de próstata, a pesar del incremento en el diagnóstico de este tipo de cáncer, no se ha detectado un incremento de la mortalidad.
  • Período sintomático, antes del diagnóstico. El período desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico suele ser muy variable. La situación del tumor puede facilitar una identificación precoz o, por el contrario, retardar el diagnóstico por la ausencia de síntomas específicos.
  • Diagnóstico. El procedimiento diagnóstico puede ser más o menos complejo. En algunos casos se requieren múltiples exploraciones para identificar el tumor y clarificar el estadiaje. El estadiaje es una encrucijada importante porque de este proceso depende la elección del tipo de tratamiento más adecuado.
  • Fase de tratamiento. En general, se trata de una fase muy estandarizada del proceso evolutivo del cáncer, pero sujeta a las posibles crisis o complicaciones relacionadas con el propio tratamiento o por la evolución de la enfermedad.
  • Fase de control. Después del tratamiento inicial suele seguir una fase más o menos estable de seguimiento. Las “crisis” pueden manifestarse a través de las recaídas (nuevas manifestaciones del cáncer) o por complicaciones del tratamiento. Tras la fase de control, la encrucijada presenta diversos caminos: curación o cuidados paliativos.
  • Supervivencia a largo plazo. Los pacientes que superan la fase de control, aunque se consideran técnicamente curados en lo que se refiere al cáncer del que se han tratado, constituyen una nueva forma de enfermedad crónica. Los supervivientes de un cáncer deben hacer frente a las secuelas del tratamiento, a las complicaciones a largo plazo de estas secuelas y al riesgo de un segundo tumor.
  • Cuidados paliativos. El tratamiento activo del cáncer siempre se combina con cuidados paliativos que son más intensivos en las fases avanzadas de la enfermedad.

La historia natural del cáncer se caracteriza por largos períodos más o menos estables, con algunas crisis intercurrentes, y con unas fases del final de la vida de semanas o meses.

Un proyecto elaborado junto a . Este enlace se abre en una nueva pestaña.

Información documentada por:

Albert Tuca Rodríguez
Aleix Prat Aparicio
Francesc Balaguer Prunes
Meritxell Molla
Montserrat Valverde Bosch
Vanessa Vilas
Álvaro Urbano Ispizua

Publicado: 12 de noviembre del 2018
Actualizado: 20 de noviembre del 2018

Mantente al día sobre este contenido

Suscríbete para recibir información sobre las últimas actualizaciones relacionadas con este contenido.

¡Gracias por tu suscripción!

Si es la primera vez que te suscribes recibirás un mail de confirmación, comprueba tu bandeja de entrada.

Ha ocurrido un error y no hemos podido enviar tus datos, por favor, vuelve a intentarlo más tarde.